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Dos codornices salvajes retan a un todoterreno en una carrera por el desierto

Las aves se encuentran en estos momentos desplazándose hacia sus cuarteles de invierno. La codorniz puede alcanzar una velocidad de entre 60 y 70 km/h en sus movimientos migratorios.

Dos codornices en vuelo sobre un terreno seco y agrietado bajo un cielo azul

Un aficionado a la caza con aves rapaces de Marsa Matruh, ciudad portuaria mediterránea de Egipto, graba estas espectaculares imágenes durante un desplazamiento por una zona árida.

 

La subespecie de codorniz que migra a Egipto es la codorniz común, la misma especie de ave que se distribuye por gran parte de Europa y el Paleártico occidental.

Egipto actúa como uno de los puntos clave del mundo para la migración de aves, sirviendo de puerta de enlace o zona de invernada a través de la Ruta Migratoria del Mediterráneo Oriental.

La codorniz común es la única gallinácea que migra en Europa

En esta época, las aves abandonan sus zonas de cría en Europa Oriental, la península de los Balcanes y Asia Menor. Para lograr atravesar el mar, necesitan vientos favorables o laterales que las ayuden.

Desde Egipto, continúan su viaje hacia el sur siguiendo el valle del Nilo en busca de sus cuarteles de invernada en el Sahel africano y África oriental.

En estos días, cientos de codornices atraviesan el estrecho de Gibraltar para dirigirse al Sahel. Las aves llegan a sus zonas de invernada tras realizar un viaje migratorio de más de 4.000 kilómetros siguiendo la denominada ruta atlántica u occidental.

Realizan sus desplazamientos migratorios durante la noche, guiándose por el clima y la disponibilidad de alimento.

La migración de la codorniz es toda una hazaña

Aunque es un pájaro pequeño y poco aerodinámico para el vuelo constante, la codorniz común es un ave migratoria de largo recorrido.

Mide unos 17 centímetros, pesa menos de 130 gramos y tiene una envergadura alar de entre 32 y 35 centímetros.

La codorniz común posee una fisiología adaptada a un vuelo rápido y batido de alta frecuencia, a pesar de pasar la mayor parte del tiempo en tierra.

Cuenta con músculos pectorales adaptados para el esfuerzo intenso. Su morfología alar le permite generar una sustentación rápida con un aleteo muy intenso.

Posee un sistema de ocho sacos aéreos conectados a los pulmones que maximiza el intercambio de oxígeno, indispensable para mantener el esfuerzo aeróbico durante largos recorridos.

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1 comentario

Marcial

Un ave de 130 gramos capaz de superar 4.000 kilómetros merece bastante más que un vídeo curioso.

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