Toledo

Un lince ibérico muere atrapado en un cepo y otro aparece con una pata amputada en Toledo

Los Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha han localizado en la provincia de Toledo dos ejemplares de lince ibérico afectados por métodos ilegales de captura. Uno de ellos fue encontrado muerto atrapado por un cepo, mientras que otro apareció con una pata amputada. Los agentes han remitido un atestado al juzgado y mantienen abierta la investigación.

Un lince ibérico muere atrapado en un cepo y otro aparece con una pata amputada en Toledo

El caso ha sido dado a conocer por la cuenta oficial de los Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha en X. La información difundida señala que el segundo ejemplar presenta una amputación cuya relación con otro cepo todavía no está confirmada. La fotografía difundida por los propios agentes muestra al lince muerto atrapado por una de sus extremidades en un cepo metálico, un método de captura prohibido. El cuerpo aparece entre la vegetación y el dispositivo puede observarse claramente junto a la pata del animal.

No se ha hecho público por el momento el municipio concreto, la finca o coto donde fueron localizados los dos ejemplares, ni tampoco se han comunicado detenidos o investigados.

Los agentes llevan el caso al juzgado

La comunicación de los Agentes Medioambientales es clara al respecto: el atestado ha sido remitido al Juzgado y la investigación continúa. Esto significa que todavía no pueden darse por confirmados otros extremos que no aparecen en la información oficial, como la identidad de los responsables de la colocación del cepo, la existencia de un segundo dispositivo o la causa exacta de la amputación sufrida por el otro lince.

Un problema que ya tiene antecedentes en los Montes de Toledo

El hallazgo actual recuerda inevitablemente a otros episodios registrados en la provincia de Toledo. Uno de los precedentes más claros se produjo en octubre de 2017, cuando un macho de lince ibérico murió en San Pablo de los Montes después de quedar atrapado en un cepo instalado en una malla ganadera. Los Agentes Medioambientales señalaron entonces que todo apuntaba a que el animal había muerto por agotamiento. El cadáver fue trasladado al Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas (CERI), en Sevilleja de la Jara, para practicarle una necropsia.

En aquel caso también intervino el SEPRONA de la Guardia Civil, que llegó a solicitar colaboración ciudadana para tratar de localizar a la persona que había colocado el cepo.

El antecedente resulta especialmente relevante porque demuestra que la utilización de cepos contra la fauna protegida no es un fenómeno nuevo en esta zona de Toledo.

En 2019 murieron ocho linces por episodios relacionados con el furtivismo

Dos años después se produjo uno de los episodios más graves registrados durante la recuperación del lince ibérico en Castilla-La Mancha. En 2019 se documentaron en los Montes de Toledo varios casos de mortalidad vinculados a prácticas ilegales, entre ellos un lince muerto en un cepo y otro en un lazo, además de dos ejemplares abatidos con disparos. La muerte de la hembra Nenúfar tuvo además una consecuencia especialmente grave: tras su muerte también fallecieron sus cuatro cachorros. En total, el balance llegó a ocho linces muertos relacionados con aquellos episodios de furtivismo.

La propia Junta de Castilla-La Mancha llegó a anunciar en noviembre de 2019 que se personaría como acusación particular en el procedimiento por la muerte de Nenúfar. La investigación había permitido identificar al autor del disparo y el SEPRONA también se había personado en la causa. La Administración regional señalaba entonces que permanecían abiertas otras investigaciones por la muerte de otros linces, uno de ellos atrapado en un cepo.

Los agentes ya habían retirado cepos y lazos cerca de territorios de lince

En abril de 2019, los Agentes Medioambientales de Castilla-La Mancha decomisaron en un coto de caza menor de la provincia de Toledo una caja-trampa para urracas, un cepo y numerosos lazos que carecían de las condiciones y permisos necesarios.

La zona se encontraba muy próxima a uno de los territorios estables de lince ibérico de los Montes de Toledo. Los agentes alertaron entonces del riesgo que esos dispositivos podían representar para la fauna protegida.

Los atropellos siguen siendo la principal amenaza conocida

El mismo informe permite poner en contexto el peso de los distintos factores de mortalidad. De los 95 linces encontrados muertos entre 2021 y 2023, 78 murieron atropellados, lo que convierte a las carreteras en la principal causa conocida de mortalidad en la provincia.

Más del 90 % de los atropellos registrados por el informe se concentraban en el área de distribución de la especie en los Montes de Toledo, especialmente en el piedemonte, y más del 60 % se concentraban en cuatro tramos de carretera.

El lince ibérico alcanza cifras históricas mientras continúan las muertes no naturales

El hallazgo llega además en un momento de expansión histórica de la especie. El último censo coordinado, correspondiente a 2025, contabilizó 2.663 linces ibéricos en España y Portugal, un 10,9 % más que el año anterior. Castilla-La Mancha es actualmente la comunidad autónoma española con mayor número de ejemplares, con 1.051 linces, el 46,3 % de los ejemplares censados en España.

Pero el crecimiento de la población no elimina los problemas de mortalidad. El mismo censo contabilizó 273 muertes de lince durante 2025, de las que 212, el 77,9 %, fueron provocadas por atropellos en infraestructuras viarias.

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