Investigación

La comida que reciben los ciervos cambia sus cuernas y su reproducción: lo demuestra un estudio de 10 años

Un estudio realizado durante una década en ocho poblaciones de ciervo rojo de Serbia demuestra que la alimentación influye directamente en la reproducción de las hembras, el crecimiento de las poblaciones y la calidad de las cuernas. Pero el resultado más importante para la gestión cinegética es otro: no importa tanto cuánto alimento recibe el ciervo como qué alimento recibe.

Ciervo

La alimentación suplementaria puede modificar de forma significativa la reproducción del ciervo y la calidad de sus cuernas, según una investigación publicada en European Journal of Wildlife Research. El trabajo ha analizado diez años de datos procedentes de ocho unidades de gestión de ciervo rojo (Cervus elaphus) en la provincia serbia de Voivodina y ha relacionado la disponibilidad de alimento natural y suplementario con la producción de crías, el crecimiento de las poblaciones y la aparición de machos con trofeos de calidad.

El estudio aporta además una conclusión especialmente relevante para la gestión cinegética de poblaciones de ciervo: la cantidad total de alimento suministrado no fue el factor determinante. El tipo y la composición de la alimentación tuvieron mucha más importancia.

La comida que reciben los ciervos cambia sus cuernas y su reproducción: lo demuestra un estudio de 10 años

 

Diez años siguiendo ciervos, alimento y trofeos

La investigación, publicada el 27 de julio de 2026, fue realizada por investigadores de la University of Florida, la Universidad de Novi Sad y técnicos de la empresa forestal pública Vojvodinašume, entre otras instituciones.

Los científicos analizaron ocho unidades de gestión durante un periodo de diez años. Las densidades de ciervo oscilaron entre 1,6 y 14,5 ejemplares por kilómetro cuadrado, con una media de 6,2 animales/km².

Los gestores registraban diariamente la cantidad y el tipo de alimento colocado en los comederos. Entre los alimentos utilizados se encontraban alfalfa, pellets específicos para ciervos, sal, mazorcas de maíz, grano de maíz, avena, nabos, residuos de trigo y ensilado de maíz. Los comederos estaban diseñados para que pudieran acceder los ciervos, pero no los corzos ni los jabalíes.

Al mismo tiempo se realizaron censos de población, controles de crías lactantes y destetadas y registros de los ejemplares cazados.

En el caso de los machos, la calidad de las cuernas se determinó mediante el sistema de valoración de trofeos del CIC, considerando aspectos como el peso, longitud y perímetro de las cuernas, número y desarrollo de las puntas, forma, simetría y otros caracteres. Los trofeos fueron clasificados como bronce, plata u oro.

El resultado clave: no es cuestión de proporcionar más comida

Una de las conclusiones más interesantes para el sector cinegético es que la cantidad total de alimento aportado no apareció como un predictor significativo del rendimiento de las poblaciones en los modelos principales. En cambio, sí aparecieron efectos relacionados con determinados componentes de la dieta y con la disponibilidad de alimento natural.

En otras palabras, aumentar indiscriminadamente los kilos de alimento de un comedero no garantiza mejores resultados cinegéticos. La composición de esa alimentación parece ser mucho más importante.

Los autores concluyen que el tipo de alimento suministrado estuvo relacionado con tres variables fundamentales para la gestión: crecimiento anual de la población, reproducción de las hembras y producción de machos con trofeos de calidad.

El nabo aparece relacionado con una mayor producción de crías

Uno de los resultados más llamativos se obtuvo con el nabo.

La cantidad de nabo suministrada durante el año anterior apareció como un predictor positivo del número de crías destetadas por hembra. También se relacionó positivamente con el número de crías lactantes observado por hembra.

De hecho, el suministro de nabo fue un predictor significativo de la reproducción en 7 de los 13 modelos empleados para analizar la producción de crías.

Los investigadores plantean que una posible explicación podría encontrarse en las características nutricionales de los cultivos de raíz, ricos en fibra y potencialmente capaces de mejorar la utilización de las proteínas por parte de los rumiantes. No obstante, advierten de que el mecanismo exacto todavía no está completamente demostrado.

Este matiz es importante: el estudio demuestra una asociación estadística, pero no constituye un experimento que permita afirmar que alimentar con nabo provoca por sí mismo un determinado aumento de la reproducción.

Más alimento natural, más posibilidades de producir buenos trofeos

La investigación también concede una importancia considerable al alimento natural disponible en el monte.

Los investigadores utilizaron imágenes de satélite para calcular índices de vegetación como NDVI y EVI, empleados como indicadores de productividad vegetal.

Los resultados mostraron que una mayor disponibilidad de vegetación durante el año anterior estuvo relacionada tanto con la producción de crías como con la presencia de machos con calidad de trofeo.

En concreto, el NDVI y el EVI del año anterior presentaron relaciones positivas con la producción de machos de calidad cinegética. Los modelos relacionados con el tamaño y calidad de las cuernas fueron, además, los que presentaron mayor capacidad explicativa, con valores de R² superiores a 0,30.

Esto refuerza una idea de enorme interés para la gestión: la calidad del hábitat puede ser tan importante o más que el aporte artificial de alimento.

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El maíz ofrece un resultado sorprendente

Uno de los resultados que más pueden llamar la atención a los cazadores aparece relacionado con la mazorca de maíz.

Los investigadores observaron que las unidades de gestión que proporcionaban menores cantidades de mazorca de maíz presentaban una mayor proporción de machos considerados trofeo.

Es decir, en los datos analizados, más mazorca de maíz no significó mejores cuernas. Al contrario, la relación estadística encontrada fue negativa.

Los modelos que analizaban la calidad de las cuernas explicaron entre aproximadamente un 32 y un 33 % de la variación, los valores más elevados obtenidos en el estudio.

Los autores señalan como una posible explicación los problemas metabólicos asociados al consumo excesivo de cereales. El maíz puede provocar acidosis en cérvidos y trabajos anteriores habían planteado que una acidosis metabólica leve podría perjudicar el desarrollo de las cuernas. Pero, de nuevo, el estudio actual no demuestra experimentalmente que el maíz sea la causa de unas cuernas peores.

Los pellets acarrean una doble cara

Los pellets de alta proteína para ciervos también produjeron resultados interesantes.

Su presencia estuvo relacionada positivamente con el crecimiento anual de las poblaciones. Sin embargo, apareció simultáneamente una relación negativa con el número de crías lactantes observadas junto a sus madres.

Los investigadores plantean dos explicaciones posibles.

Una es que los machos dominantes defendieran agresivamente los puntos de alimentación, dificultando el acceso de las hembras con crías. La segunda posibilidad es que las hembras hubieran tenido realmente un acceso reducido al alimento durante el año anterior y que eso hubiera terminado afectando a su reproducción.

Por tanto, un alimento nutricionalmente excelente no necesariamente produce un efecto positivo sobre todos los componentes de una población si la forma de distribuirlo modifica el comportamiento de los animales.

La densidad también importa

La alimentación no fue el único factor analizado.

La densidad de ciervos presentó una relación negativa con el crecimiento anual de las poblaciones. En las unidades estudiadas, cuanto mayor era la densidad, menor tendía a ser la tasa anual de crecimiento.

Sin embargo, la densidad tuvo una relación mucho más débil con la reproducción de las hembras. Los autores creen que la suplementación alimentaria pudo estar compensando parcialmente los efectos negativos que normalmente produce una mayor competencia por los recursos.

Aquí aparece otra conclusión muy interesante desde el punto de vista cinegético: alimentación y densidad no pueden gestionarse como variables independientes.

¿Qué significa para la gestión cinegética del ciervo?

El estudio tiene una aplicación evidente para las fincas y terrenos cinegéticos donde se practica alimentación suplementaria.

Sus resultados sugieren que la gestión debería alejarse de una lógica basada exclusivamente en «más comida = mejores ciervos».

La disponibilidad de alimento natural, su calidad, el momento del año en que está disponible, la composición de la suplementación y la densidad de animales interactúan entre sí.

Para la reproducción de las hembras, el periodo previo a la gestación resulta especialmente importante. El estudio encontró una relación entre la disponibilidad de alimento del verano anterior y la producción posterior de crías.

En los machos, por su parte, la alimentación del año en curso tiene importancia para el desarrollo de las cuernas, mientras que las condiciones nutricionales del año anterior también aparecen relacionadas con la calidad de los trofeos. Esto significa que la calidad de un trofeo no se decide únicamente durante las semanas en las que la cuerna está creciendo.

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Una advertencia importante: el estudio no dice qué receta debe utilizar un coto

Aunque los resultados son muy interesantes, los propios investigadores piden cautela. El trabajo es observacional, basado en diez años de registros de ocho unidades de gestión. Por tanto, identifica relaciones entre variables, pero no permite atribuir automáticamente una relación causa-efecto a cada alimento.

Además, los modelos explicaron entre aproximadamente el 16 y el 33 % de la variación observada en los diferentes parámetros poblacionales. Una parte considerable de la variación queda, por tanto, sin explicar.

El cambio climático puede aumentar la importancia de la alimentación

El estudio adquiere todavía mayor relevancia al relacionarlo con la evolución climática prevista para Europa. Los veranos más cálidos y secos pueden reducir la productividad de los pastos y la disponibilidad de alimento natural, especialmente durante el verano, un periodo crítico para la condición corporal y la reproducción de las hembras.

Los autores advierten de que este escenario podría traducirse en una reducción de la reproducción y de la calidad de las cuernas en las poblaciones estudiadas. La alimentación suplementaria podría ayudar a compensar parte de ese déficit, aunque probablemente no pueda sustituir completamente la diversidad y calidad nutricional del alimento natural.

Referencia científica

Wisely, S. M., Botero-Cañola, S., Prokić, V. et al. (2026). Forage availability and quality of supplemental feeding impact red deer reproduction and trophy value in Serbian red deer. European Journal of Wildlife Research, 72, 99. Publicado el 27 de julio de 2026. DOI: 10.1007/s10344-026-02128-1.

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