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Un jabalí «asalta» el maletero de una motocicleta

Las imágenes muestran el inexistente respeto que muestra este animal a la hora de acercarse a un vehículo y registrarlo en busca de comida.

Jabalí 'asalta' el maletero de una motocicleta

Primero muerde el material con el que está forrado el asiento de la motocicleta. Como si fuera papel, desgarra el plástico y lo descarta como alimento. Prefiere seguir investigando de dónde sale el olor que ha atraído a su hambre hasta allí.

Los jabalíes cuentan con un repertorio de alimentación y exploración extraordinariamente amplio. Son omnívoros oportunistas y dedican una parte importante de su actividad a buscar, manipular y explorar recursos con el hocico y la boca, no únicamente a ingerir alimento. En estudios realizados con Sus scrofa se ha comprobado incluso que los cerdos mantienen una fuerte motivación por desarrollar conductas de forrajeo aunque tengan comida disponible, y que actividades como morder y masticar distintos materiales forman parte de ese repertorio exploratorio.

 

Esto ayuda a entender por qué un objeto aparentemente absurdo, como el sillín o el plástico de una motocicleta, puede convertirse momentáneamente en objetivo de un jabalí. No necesariamente está intentando alimentarse del material: puede estar investigando un objeto nuevo mediante el olfato, el hocico y la boca, buscando restos de comida, olores asociados a otros animales o simplemente manipulándolo como parte de su comportamiento exploratorio. De hecho, en experimentos con cerdos se han utilizado objetos de plástico precisamente porque los animales los manipulan activamente durante conductas de exploración y forrajeo.

Existe incluso literatura científica que recoge daños por mordisqueo de materiales plásticos atribuidos a jabalíes. Una revisión sobre fragmentación de plásticos por fauna cita específicamente a Sus scrofa entre los mamíferos que han sido observados mordiendo determinados materiales plásticos.

Podemos aventurar que el ejemplar de las imágenes está utilizando la boca como herramienta de exploración. Y el hecho de que haya elegido precisamente el sillín o el maletero podría tener una explicación adicional y muy coherente: esos materiales pueden conservar olores de comida, grasa, productos químicos, sudor humano u otras señales olfativas que nosotros no percibimos.

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