En vídeo

Se desata entre los cazadores españoles un brote de «fiebre azul» por la paloma torcaz

El inminente comienzo de la media veda en gran parte de las autonomías españolas lleva al campo a miles de aficionados a la caza de la paloma torcaz para estudiar los pasos de las aves y averiguar dónde se encuentran los comederos.

Bando de palomas torcaces volando en formación sobre una zona urbana

Se denomina «fiebre azul» en el argot cinegético al nerviosismo que provoca en los palomeros contemplar el gris azulado del plumaje de las torcaces cuando se aproximan al puesto. Los síntomas de esta enfermedad cinegética consisten en no poder apartar de la mente todo lo relacionado con la caza de la paloma torcaz.

 

Grandes bandos de palomas torcaces se alimentan en las siembras de los municipios de la bahía de Cádiz

Esta es, sin duda, una de las zonas de la península con mayor número de torcaces.

Cada mañana, miles de palomas abandonan los dormideros situados en localidades como San Fernando, Puerto Real, El Puerto de Santa María, Chiclana de la Frontera o Cádiz para alimentarse en los cultivos de la provincia.

Raúl Gil, cimbelero extremeño afincado en el municipio gaditano de El Puerto de Santa María, ha grabado en los últimos días varios bandos de torcaces compuestos por cientos de pájaros que se alimentan en parcelas de sorgo y girasol durante sus paseos por los campos gaditanos.

 

La población sedentaria de palomas torcaces crece exponencialmente en la última década

Fran Gj Cazapesca y Nacho Noguera señalan que, en los últimos años, hay más palomas sedentarias. En cambio, la paloma migratoria llega a las dehesas andaluzas cada vez más tarde. La población torcaz sedentaria en España ha mostrado una tendencia general creciente y una notable expansión durante los últimos años.

 

En España, se estima que hay más de nueve millones de palomas torcaces sedentarias, a las que se suman las aves migratorias que llegan a la península en otoño. Esta temporada ya había pichones en marzo.

Una climatología estable en primavera y verano ha permitido que las puestas prosperen sin apenas bajas por frío o lluvias extremas. A los factores meteorológicos favorables hay que sumar la gran cantidad de alimento que han encontrado las palomas durante la época de cría en el campo.

 

Compartir

Ver más noticias de Club de Caza en Google

Añádenos como fuente preferida y encuentra antes nuestra actualidad cinegética.

Añadir en Google →

No te lo pierdas

0 comentarios

Todavía no hay comentarios aprobados.

Deja un comentario

No se mostrará públicamente.