Andalucía

Prohíben la recogida nocturna de la aceituna para proteger a aves como los zorzales y los agricultores protestan

La Junta de Andalucía ha suspendido la recogida nocturna de aceituna en olivares superintensivos durante la temporada 2026-2027. La medida, publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), afecta a la recolección en olivares en seto mediante cosechadoras cabalgantes entre la puesta y la salida del sol. Esto ha originado las quejas de los agricultores.

Zorzales muertos entre aceitunas y ramas de olivo tras la recolección

La Resolución de 30 de julio de 2026, de la Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, tendrá una vigencia de un año. Con ella se busca evitar los efectos negativos que esta práctica puede ocasionar sobre determinadas especies de aves y compatibilizar la actividad agrícola con la conservación de la biodiversidad.

Proteger la migración e invernada de aves

Durante la migración y la invernada, numerosas aves encuentran alimento, refugio y descanso en los olivares. Su función resulta especialmente relevante en grandes zonas agrícolas, donde estos cultivos constituyen, en muchos casos, una parte importante de la superficie arbolada disponible para la fauna silvestre.

El sistema superintensivo o en seto concentra un mayor número de plantas y forma líneas continuas de olivos. La aceituna se recoge con cosechadoras cabalgantes, que pasan por encima de esas líneas y derriban el fruto mediante mecanismos de vareo. Al incorporar sistemas de iluminación, estas máquinas pueden trabajar también durante la noche.

Miles de aves afectadas

Para conocer los posibles efectos de esta actividad sobre la avifauna se realizaron 44 controles de campo en 137 hectáreas representativas del olivar en seto en producción en Andalucía. Los trabajos permitieron avistar 8.127 aves pertenecientes a 66 especies diferentes.

De los estudios se desprende que estos olivares albergan una avifauna relevante, similar en número de especies y ejemplares a la existente en otros sistemas de cultivo tradicional. También se ha determinado que la recogida nocturna produce efectos negativos sobre determinadas especies y que las medidas disuasorias ensayadas hasta ahora no han conseguido reducirlos. En el 30% de la superficie controlada, no obstante, estos efectos fueron nulos o muy bajos.

Ante estos datos, la suspensión pretende prevenir daños y seguir avanzando en unas prácticas agrícolas compatibles con la protección de las aves. La decisión responde igualmente a la normativa europea, estatal y autonómica sobre conservación de la fauna silvestre, biodiversidad y sostenibilidad ambiental del olivar.

Fuera de esta limitación quedan las parcelas donde se desarrollen proyectos técnicos de investigación, desarrollo e innovación autorizados por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, siempre que tengan carácter experimental y no comercial. Estos ensayos permitirán evaluar alternativas tecnológicas que puedan hacer compatible la cosecha nocturna con la conservación de la biodiversidad.

Si los futuros estudios aportan métodos suficientemente contrastados y seguros para evitar daños sobre las aves, la suspensión podrá dejarse sin efecto mediante una nueva resolución que establezca el uso obligatorio de esas soluciones.

Vigilancia y control

Junto con la suspensión, se ha aprobado el sexto Plan Sectorial de Inspección Medioambiental para el Control de la Recogida Nocturna en Olivar Superintensivo mediante Cosechadora Cabalgante. Su ámbito de aplicación comprende toda Andalucía y su ejecución coincidirá con el periodo de cosecha.

A lo largo del año se realizarán, al menos, 80 inspecciones nocturnas en fincas con olivares superintensivos. Las visitas se distribuirán entre las provincias de forma aproximadamente proporcional a la superficie existente de este tipo de cultivo y se desarrollarán entre el ocaso y el orto.

De cada inspección se levantará un acta, en la que constarán la finca y los lugares visitados. Una vez finalizado el programa, la Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad elaborará un informe con los resultados obtenidos en el conjunto del plan.

ASAJA exige el fin de la prohibición

ASAJA-Andalucía reclama a la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente el restablecimiento, a la mayor brevedad posible, de la recolección nocturna de aceituna en los olivares en seto andaluces, una práctica que aporta importantes ventajas agronómicas, laborales y de calidad y cuya limitación se adoptó a raíz de unas estimaciones de impacto sobre la avifauna que los estudios posteriores han rebajado de forma considerable.

La organización considera necesario avanzar hacia una regulación proporcionada y basada en los resultados obtenidos durante los últimos años, permitiendo nuevamente esta modalidad de cosecha en la mayor parte de la superficie de olivar en seto y reservando posibles restricciones únicamente para aquellas zonas o circunstancias concretas donde se acrediten afecciones específicas.

Razones de los agricultores

La recogida nocturna es una práctica ampliamente valorada por el sector porque contribuye a preservar la calidad del fruto. Las temperaturas nocturnas más bajas de finales de septiembre, octubre y noviembre permiten que la aceituna llegue en mejores condiciones a la almazara, con menos daños mecánicos y una menor fermentación, favoreciendo así la conservación de sus cualidades. Este mismo criterio se aplica desde hace años en otros cultivos como la uva o la almendra, donde la recolección nocturna se utiliza para proteger la calidad de la producción.

Además, los agricultores aseguran que diversos estudios científicos han puesto de manifiesto que las bajas temperaturas durante la cosecha contribuyen a preservar mejor los aromas y compuestos responsables de la calidad de los aceites de oliva virgen extra. Para ello, acuden a investigaciones publicadas por centros especializados como el IFAPA y el Instituto de la Grasa del CSIC, que concluyen que la recogida nocturna mejora las características organolépticas del aceite, especialmente en zonas donde las temperaturas diurnas siguen siendo elevadas durante la campaña.

ASAJA-Andalucía recuerda que la polémica sobre esta práctica surgió en 2019 tras la difusión de un informe que atribuía a la recolección nocturna una elevada mortalidad de aves. Sin embargo, los estudios desarrollados posteriormente por las consejerías competentes han dibujado un escenario muy diferente. Entre sus principales conclusiones destaca que los niveles de mortandad observados son muy inferiores a los difundidos inicialmente y que la afección se concentra prácticamente en una única especie, la curruca capirotada, entre las 66 especies identificadas en los trabajos de seguimiento.

Asimismo, durante estos años se han ensayado diversas medidas disuasorias, como la cetrería, dispositivos acústicos, sistemas láser, robótica o equipos de gas, con el objetivo de minimizar la presencia de aves durante la cosecha. Estos trabajos han permitido ampliar el conocimiento técnico disponible y avanzar hacia soluciones cada vez más precisas y focalizadas.

Desde la suspensión temporal de esta práctica se han seguido realizando investigaciones para compatibilizar la actividad agraria con la conservación de la biodiversidad. En este sentido, ASAJA-Andalucía mantiene su disposición a colaborar con la Administración y con los centros de investigación para profundizar en los resultados obtenidos y promover estudios dirigidos específicamente a aquellas especies o zonas donde pudieran detectarse incidencias concretas.

Mejora de las condiciones de trabajo

La organización agraria considera que carece de sentido mantener una limitación generalizada cuando la evidencia acumulada apunta a un problema mucho más reducido de lo que inicialmente se trasladó y cuando existen alternativas para aplicar medidas correctoras selectivas allí donde puedan resultar necesarias.

Además, la recuperación de la recolección nocturna permitiría adaptar mejor las labores agrícolas a un contexto marcado por el incremento de las temperaturas diurnas. Cada vez son más los trabajadores y empresas que optan por desarrollar parte de su actividad durante las horas nocturnas para reducir la exposición al calor y mejorar las condiciones de trabajo en el campo.

Compartir

Ver más noticias de Club de Caza en Google

Añádenos como fuente preferida y encuentra antes nuestra actualidad cinegética.

Añadir en Google →

1 comentario

Alejandro

Hola, personalmente me parece bien que se prohíba, desde hace cientos de años la cosecha siempre se a cogido a mano, durante el día y pasado el mes de diciembre. Las costumbres han cambiado, las formas y los métodos, pero personalmente dudo que haya empeorado la calidad del aceite. Creo que no es justo la cantidad de aves que mueren, no solo zorzales si no otras especies, incluso protegidas.

Otro tema distinto es la mano de obra que a cambiado mucho, ahora cuesta mucho encontrarla y los avances hacen que recoger el olivar intensivo sea menos costoso y menos mano de obra.

Al igual pasa también con la vid, desconozco si esta prohibido su recolecta nocturna, creo que sí, pero estoy totalmente de acuerdo con que no se recojan este tipo de frutos de noche y maquina.

Por ultimo, me parecen pocos controles, solo 80 con la cantidad de olivos que hay. Creo que la protección al campo debe ser mayor al igual que el control. Nuestros campos ya no son lo que eran, los olivos están limpios sin hierva por los pesticidas que vierten, la mayoría siguen siendo ilegales y no se controlan. Ya no tiene donde criar la perdiz, el conejo, ni la libere como antes, entre otras especies.

Un saludo.

Deja un comentario

No se mostrará públicamente.