La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarrollado una investigación para esclarecer las causas por las que un galgo español había sido dado de baja por muerte natural, pero cuatro días después apareció vivo y abandonado en un paraje de Totana. Las pesquisas han llevado a la identificación e investigación del propietario del animal y del veterinario que certificó la muerte del perro. Se les ha instruido diligencias como presuntos autores de un delito contra los animales, por abandono, y de falsedad documental, respectivamente.

Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Lorca han esclarecido estos sorprendentes hechos, tras recibir diligencias de la Policía Local de Totana y varias denuncias de asociaciones protectoras de animales, en las que se denunciaban hechos consistentes en irregularidades al dar por muerto a un perro que en realidad no lo estaba.
En sus diligencias, la Policía Local de Totana comunicaba que había recuperado un perro de raza galgo, el cual se encontraba abandonado, desnutrido y con heridas en un paraje del municipio totanero. Los policías locales comprobaron que el can contaba con microchip y, tras consultar con la base de datos SIAMU (Sistema de Identificación de Animales de Compañía de la Región de Murcia), se constató que el animal había sido dado de baja por muerte natural por un veterinario colegiado cuatro días antes.
Posible abandono y declaración de muerte sin comprobarlo
Ante estos hechos, los especialistas del SEPRONA iniciaron una investigación. No se tardó en identificar al propietario y responsable. Como principal hipótesis se barajó que el propietario del perro había abandonado al mismo y, posteriormente, se había dirigido a una clínica veterinaria en Lorca, donde comunicó al veterinario que el perro había muerto por muerte natural. Entonces, el veterinario, sin comprobar si los hechos eran ciertos, lo dio de baja por muerte natural en la base de datos del Sistema de Identificación de Animales de Compañía de la Región de Murcia (SIAMU). Pero el can apareció vivo unos días después en un paraje de la pedanía totanera de El Paretón.
Una vez obtenidos todos los indicios necesarios, los guardias civiles han localizado e investigado al propietario del perro como presunto autor de un delito contra los animales, por abandono del perro, y de un delito de falsedad documental por acudir al veterinario para dar de baja por muerte en el registro oficial. Por su parte, el veterinario ha sido investigado como presunto autor de un delito de falsedad documental, por dar de baja por muerte a un perro vivo en el registro oficial de animales de compañía.
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