La extracción debe realizarse con una pinza de punta fina, sujetando la garrapata por la zona más próxima posible a la piel y tirando de forma progresiva, constante y en sentido contrario al de su implantación.
Una vez retirada, es importante limpiar cuidadosamente la zona de la picadura y las manos con alcohol, yodo o agua y jabón. Si la garrapata continúa viva, debe eliminarse con seguridad, introduciéndola en alcohol, depositándola en el inodoro o guardándola en una bolsa hermética.

No deben emplearse métodos tradicionales como aceite, vaselina, algodón con alcohol, calor, tijeras o la extracción directa con los dedos, ya que podrían favorecer la liberación de fluidos por parte del ectoparásito y aumentar el riesgo de infección.
Consejos que debes poner en práctica
- No aplastar la garrapata con los dedos.
- Retirarla lo antes posible.
- Vigilar durante los días siguientes la aparición de fiebre, cefalea, edema u otras manifestaciones clínicas.
- Acudir al médico si aparecen síntomas, indicando que se ha sufrido la picadura de una garrapata.

El Colegio Oficial de Veterinarios de Córdoba recuerda igualmente la importancia de revisar periódicamente a los animales de compañía, especialmente después de paseos por zonas con vegetación, y mantener correctamente sus tratamientos antiparasitarios siguiendo las recomendaciones del veterinario. No concluyen sin recordar que, ante cualquier duda relacionada con la presencia de garrapatas en animales de compañía, debemos consultar con nuestro centro veterinario de confianza.

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