En vídeo

Le revienta el rifle en plena cara: esto es lo que ha sucedido

La sobrepresión es uno de los factores que más veces lleva a sufrir este tipo de accidentes al disparar un arma. En esta ocasión, podemos presenciar a cámara lenta cómo el cañón es la pieza en la que comienza el reventón, que acaba afectando a buena parte del arma.

Rifle reventando en el momento del disparo

Cada año, un puñado de tiradores y armeros se enfrentan al peor escenario posible en un campo de tiro y en sus jornadas de caza: el llamado kaboom, el reventón de un arma durante un disparo. Se trata de un fenómeno documentado, peritado y analizado por ingenieros forenses, y sus causas están perfectamente identificadas.

Esto es lo que la evidencia técnica, a través de informes de peritaje, análisis metalúrgicos y estándares de la industria, revela sobre por qué un cañón diseñado para soportar miles de disparos puede fallar en una fracción de segundo.

El reventón por sobrepresión

En términos técnicos, se trata de la rotura o desintegración del cañón de un arma durante el disparo. Entre las causas reconocidas se encuentran un arma incorrectamente manejada, un espaciado de recámara inadecuado, munición incorrecta o con carga de propelente errónea, una obstrucción parcial o total del cañón o un debilitamiento del metal del cañón.

El mecanismo de fondo es simple: cada calibre tiene una presión de pico máxima para la que su recámara y su cañón han sido diseñados y testados, publicada como estándar por organismos como el SAAMI (Sporting Arms and Ammunition Manufacturers' Institute) en Estados Unidos. Cuando esa presión se supera de forma significativa, el acero cede y sucede lo que vamos a ver.

 

¿Cómo conocer la causa de un reventón?

Cuando un perito examina un arma reventada, uno de los primeros indicios que busca es el tipo de fractura. Un informe de investigación de ingeniería forense sobre la explosión de un rifle durante una prueba de banco describe cómo el análisis, que incluyó microscopía óptica, microscopía electrónica de barrido y caracterización química de la pólvora, determinó que todas las superficies de fractura del receptor eran de naturaleza dúctil, es decir, producidas por un único evento de sobrecarga durante el disparo, y no por un defecto de fabricación previo.

Esta distinción importa: una fractura dúctil (el metal se estira y desgarra) apunta a una sobrepresión súbita; una fractura frágil apuntaría más bien a un defecto metalúrgico preexistente o fatiga del material.

Cuando un arma revienta, los analistas forenses distinguen entre sobrepresión y obstrucción a partir de varios indicios físicos:

  • Extrusión del fulminante hacia el orificio del percutor, señal de presión anormalmente alta.
  • Cizallamiento de las roscas entre recámara y cerrojo.
  • Fracturas dúctiles —no frágiles— en el receptor.
  • Ausencia de marcas longitudinales de arrastre en el ánima, que descartarían un proyectil detenido.

En un caso real analizado en un foro técnico especializado, un perito con experiencia resumía así su diagnóstico: no había obstrucción del cañón que explicara el reventón, sino algún tipo de sobrepresión masiva, conclusión a la que llegó descartando de forma sistemática cada causa mecánica alternativa antes de señalar la sobrecarga como origen del fallo.

Por ello, los expertos coinciden en que la inmensa mayoría de los reventones documentados y peritados no se deben a un defecto metalúrgico del arma, sino a un error humano en la preparación de la munición, como una recarga con dosis o pólvora incorrecta, o a una obstrucción del ánima no detectada a tiempo. Es precisamente para prevenir estos fallos que organismos como el SAAMI fijan y publican los límites de presión seguros para cada calibre, un estándar que armeros, recargadores y fabricantes están llamados a respetar de forma escrupulosa.

Compartir

Ver más noticias de Club de Caza en Google

Añádenos como fuente preferida y encuentra antes nuestra actualidad cinegética.

Añadir en Google →

0 comentarios

Todavía no hay comentarios aprobados.

Deja un comentario

No se mostrará públicamente.