En las imágenes comprobamos cómo repetidos arcos eléctricos actúan en la base de la torre, creando una humareda en esa zona clave del tendido eléctrico.
Un pastor registra un fallo eléctrico y lo que origina en el suelo del campo
Un vídeo grabado en pleno campo muestra una escena tan llamativa como inquietante: junto a una torre de media tensión comienzan a producirse repetidos chispazos que emergen del suelo, acompañados de una densa columna de humo blanco y gris. La secuencia ha despertado numerosas preguntas entre quienes la han visto. ¿Es normal que una torre eléctrica produzca chispas? ¿Qué está ocurriendo realmente?
Aunque únicamente la empresa distribuidora podría confirmar el origen exacto de la avería tras una inspección sobre el terreno, el análisis de las imágenes permite formular una explicación técnica.
Una avería en la base de la instalación
Si observamos detenidamente las imágenes, podemos comprobar que las descargas no parecen proceder de los conductores situados en la parte superior del apoyo, sino de un punto muy localizado junto a su base. A lo largo de la grabación no se observa ningún cable aéreo desprendido ni arcos eléctricos entre los conductores. Tampoco se aprecia la rotura evidente de un aislador en la cruceta superior.
Por el contrario, tanto las chispas como el humo se concentran en la zona donde un cable de gran sección entra en el terreno, muy probablemente en una instalación que conecta la línea aérea con un tramo subterráneo.
Todo apunta a un fallo en la terminación de un cable de media tensión
La hipótesis que mejor encaja con lo observado es la de un fallo en la terminación de un cable de media tensión, uno de los componentes encargados de unir un cable subterráneo con la línea aérea. Estas terminaciones incorporan complejos sistemas de aislamiento capaces de soportar tensiones de entre 15.000 y 30.000 voltios, dependiendo de la red.
Cuando ese aislamiento se degrada por envejecimiento, humedad, contaminación o un defecto interno, puede producirse un fenómeno conocido como fallo dieléctrico. En ese momento, la corriente eléctrica encuentra un camino alternativo hacia tierra y comienza a generar arcos eléctricos que carbonizan progresivamente el aislamiento. Lo comprobamos al ver los chispazos repetidos que suceden junto al suelo y la humareda procedente del punto que registra la avería.
No hay que descartar que todo esto sea fruto de un deterioro en un empalme subterráneo. Este tipo de solución se diseña para unir distintos tramos de cable mediante manguitos y materiales aislantes especialmente diseñados para soportar altas tensiones. Si con el paso del tiempo penetra humedad o se deteriora el aislamiento, el interior del empalme puede comenzar a descargar corriente.
Cuando esto ocurre, el intenso calor generado por los arcos eléctricos acaba carbonizando el aislamiento y destruyendo progresivamente la cubierta exterior del cable.

¿Por qué aparecen las chispas?
Las chispas visibles no son otra cosa que arcos eléctricos. Un arco eléctrico se produce cuando la diferencia de potencial es tan elevada que la electricidad logra atravesar el aire, convirtiéndolo momentáneamente en un material conductor. Durante ese proceso se alcanzan temperaturas de varios miles de grados centígrados, suficientes para fundir metales, destruir materiales aislantes o provocar incendios.
En una avería de este tipo, el arco puede aparecer de forma continua o repetirse varias veces mientras los sistemas automáticos de protección de la red intentan restablecer el suministro, convirtiendo la zona en algo peligroso para animales y seres humanos. Cuando una corriente de media tensión se deriva al terreno, el suelo alrededor del punto de descarga puede quedar sometido a distintos potenciales eléctricos. Este fenómeno, conocido como tensión de paso, puede provocar descargas graves o mortales incluso sin llegar a tocar la torre o el cable averiado. Por ese motivo, ante una situación similar, los técnicos recomiendan no aproximarse a la instalación.
Incendios forestales
Esta situación puede convertirse en el inicio de un incendio forestal o agrícola. Las chispas que observas son arcos eléctricos, que pueden alcanzar temperaturas de varios miles de grados centígrados. Estas temperaturas son suficientes para prender hierba seca, encender restos vegetales, inflamar matorral fino y carbonizar raíces superficiales.
Si el terreno está seco, una sola descarga puede bastar para iniciar una ignición. Además, cuando el aislamiento del cable se carboniza o se funden pequeñas partes metálicas, pueden salir despedidas gotas de metal fundido, fragmentos de material plástico ardiendo y partículas incandescentes. Estas partículas pueden caer varios metros alrededor del punto de la avería y actuar como focos de ignición. En este caso concreto, percibimos un humo continuo durante un tiempo considerable. Eso indica que existe una fuente de calor persistente.
Aunque no aparezca llama visible, el suelo, la vegetación o el material aislante pueden mantenerse a temperaturas suficientes para iniciar una combustión lenta que posteriormente evolucione a un incendio abierto. Afortunadamente, en este vídeo vemos que no existe una gran cantidad de vegetación seca pegada al punto de descarga, lo que reduce las probabilidades de que el suelo prenda.

Experiencias similares
Tras la publicación de la grabación, un seguidor del pastor que ha visto las imágenes asegura lo siguiente: «Es una línea bajo la que suelo andar yo… Ya llevamos 2 incendios por rapaces de gran tamaño que se posan en la torre, tocan 2 cables y caen encendidos al suelo». Otro internauta cuenta su experiencia en una situación similar:
«No te acerques nunca a menos de 4 o 5 metros de una torre de alta tensión que esté con cortocircuito. Produce un arco eléctrico invisible que te mata sin necesidad de tocar la torreta. Yo hace 3 años vi una explotando y echando chispas en medio del campo y llamé a emergencias y cuando los de Iberdrola (a los que el 112 les dio mi teléfono para que les ubicara exactamente la torre) me llamaron, fue lo que me dijeron».
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