David Fernández es uno de los mayores defensores de la caza tradicional del jabalí con perros de rastro en España. El colaborador habitual de Club de Caza ha creado la página de Facebook y la cuenta de Instagram Batidas Jabalí con el objetivo de mostrar la realidad de la caza a aquellos que no la practican y defender la actividad de los ataques animalistas.
Educación cinegética y conservación de la biodiversidad
A finales de junio, una sociedad de cazadores del concejo de Castrillón, en el Principado de Asturias, organizó una jornada infantil de divulgación medioambiental y cinegética en las instalaciones de la Escuela de Las Barzanas. A la iniciativa acudieron, según la organización, medio centenar de niños y niñas. La actividad se realizó pese a la oposición de grupos animalistas y del grupo político Izquierda Unida.
Ante la negativa del consistorio a suspender la actividad, animalistas radicales atacaron a los cazadores que elogiaron la iniciativa en la cuenta de Instagram del Ayuntamiento de Castrillón.

El animalismo radical continúa atacando a los cazadores con total impunidad en redes sociales
Las normas comunitarias de todas las redes sociales prohíben expresamente desear la muerte, incitar a la violencia o emitir amenazas de daño físico contra cualquier persona, pero, al parecer, para Instagram, según denuncia el colaborador habitual de Club de Caza, los cazadores quedan excluidos de esta norma.
«Instagram considera que desearle la muerte a alguien es una infracción grave de sus políticas. Desear la muerte a otra persona se clasifica como una amenaza violenta y acoso, lo que viola directamente las Normas comunitarias de Instagram sobre lenguaje que incita al odio y abuso».
Barra libre para atacar a los cazadores en redes sociales
Para Instagram «no infringe la política sobre acoso y bullying de nuestras Normas Comunitarias» comentarios como este:
«Gestión sería quitarte a ti de en medio, que matas los animales por placer. Me encantaría que las fotos que subes fueran al revés, una persona que respeta a los animales con tu cabeza degollada entre las manos».
La red social asegura tener un compromiso contra el bullying y el odio del que parecen quedar fuera los cazadores.
«Se basa en herramientas de prevención y moderación proactivas. Incluye advertencias automáticas antes de publicar comentarios ofensivos, filtros de palabras ocultas en mensajes directos (MD) y límites de interacción para restringir comentarios de cuentas no deseadas».
Penas de prisión de uno a cuatro años y multas de seis a doce meses por incitación al odio
En España, el discurso y la incitación al odio contra un colectivo en redes sociales se consideran delitos tipificados en el Código Penal español. El delito de incitación al odio está regulado principalmente en los artículos 510 y 510 bis del Código Penal. Se castiga a quienes fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo por motivos racistas, antisemitas, ideológicos, religiosos, de orientación sexual, género o discapacidad, entre otros.
Cuando estos mensajes se difunden a través de internet o redes sociales debido a su capacidad de difusión masiva, las penas se imponen en su mitad superior.


1 comentario
CosmeT jul 08, 2026
Lo que faltaba, encima impunes
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