Los zorros son animales carnívoros muy capaces de depredar sobre presas tan desvalidas como los corderos. Es algo contrastado tanto por investigadores tras realizar trabajos académicos en distintas partes del mundo, como referido por infinidad de ganaderos que constatan la mortalidad de las crías de corta edad, sobre todo durante las primeras 24-72 horas de vida, en ataques del zorro rojo.
La mayoría de ganaderos confirman ataques de zorros
Estudios como «Factores asociados a la depredación de corderos en Gran Bretaña» (Moberly et al., 2003), considerado el trabajo de referencia en Europa, concluyó que el 59 % de los ganaderos encuestados afirmaba haber perdido al menos un cordero por ataques de zorro. Sin embargo, las pérdidas medias eran generalmente bajas en relación con el tamaño del rebaño, incidiendo en que la incidencia variaba enormemente entre explotaciones. El estudio confirmaba que la depredación existe, pero está muy localizada y depende de circunstancias concretas.
Un zorro vengativo
El pastor protagonista de estas imágenes lo sabe, y castiga la falta de respeto del raposo, que llega incluso a «marcar» el terreno que pisa mediante la orina, para lanzarle su bastón. Acierta en plena cabeza del animal, pero lejos de amedrentarlo, lo que consigue es que el zorro corra hacia el lugar donde ha caído el cayado para cogerlo con la boca y llevárselo, dejándolo gritando y maldiciendo.
El control de zorros para proteger la ganadería
También podemos hablar de un experimento de campo que cuestionaba la efectividad de los controles cinegéticos para reducir las pérdidas de los profesionales de la ganadería. Se llevó a cabo en el año 2000 en un país repleto de depredadores como es Australia: «Predación de corderos y control de zorros en el sureste de Australia». Los investigadores compararon explotaciones con distintos niveles de control de zorros mediante cebos. Las principales conclusiones relatan que disminuir la población de zorros redujo algunos episodios de depredación, pero no aumentó significativamente la producción final de corderos, porque la mortalidad neonatal se debe a otras múltiples causas, y solo se eliminó una de ellas. Hay que destacar que, si se incide en varias de estas causas, entre ellas el control de zorros, la paridera de corderos sí resulta claramente más exitosa.


0 comentarios
Todavía no hay comentarios aprobados.
Deja un comentario