Este martes, la consejera en funciones, Catalina García, ha visitado las instalaciones de los dos centros y ha puesto en valor la recuperación de la capacidad productiva de estas infraestructuras y la modernización de sus sistemas energéticos, hidráulicos y constructivos, así como el papel que desempeñan en los programas de conservación de fauna y flora autóctonas.
Ambas instalaciones son centros esenciales para la conservación de la biodiversidad andaluza y la restauración de ecosistemas. En este sentido, la titular de Sostenibilidad y Medio Ambiente en funciones ha manifestado el compromiso del Gobierno andaluz para mejorarlos y dotarlos del material y los recursos necesarios para optimizar su labor.
En la primera parte de la jornada, Catalina García ha recorrido la Estación de Referencia de la Perdiz Roja, junto con el alcalde de Andújar, Francisco Carmona, el coordinador provincial de la Agencia de Medio Ambiente y Agua, Luis Ranchal, personal del espacio protegido, técnicos de AMAYA y agentes medioambientales.

Conservación genética de la perdiz roja
Se trata de un centro que cuenta con una superficie de 4.413 m², creado para garantizar la conservación genética, la cría en cautividad y la repoblación de esta especie emblemática de la fauna cinegética andaluza. Allí, la responsable autonómica ha puesto de relieve su relevancia como núcleo de coordinación para la conservación de la perdiz roja autóctona, proporcionando ejemplares y huevos con garantías genético-sanitarias a granjas cinegéticas y cotos que desarrollan proyectos de conservación, especialmente aquellos vinculados al lince ibérico y al águila imperial.
«Con un plantel de 786 parejas reproductoras, lo que supone 1.572 ejemplares, y una capacidad productiva de 10.000 ejemplares, el centro mantiene un riguroso control genético que permite evitar la hibridación y asegurar la pureza de la especie, un aspecto clave para la sostenibilidad de los ecosistemas mediterráneos», ha detallado la consejera en funciones.
Este centro es atendido por un equipo de cinco personas de forma permanente más los equipos de campo que participan en cada uno de los centros o programas receptores, entre los que destacan los montes andaluces, CREAS, centros de cría de lince ibérico, fincas consorciadas con particulares, cotos de caza, Programa de Conservación del Lince Ibérico, Programa de Conservación del Águila Imperial, universidades y granjas cinegéticas.
Mejoras en las instalaciones
En el transcurso de la visita ha comprobado las mejoras ejecutadas recientemente, que suponen una inversión superior a los 140.000 euros y se han centrado en la renovación integral de la vivienda principal y la oficina técnica, la sustitución de cubiertas, ventanas y puertas, la reforma de la cocina y los sanitarios, la pintura interior y exterior, el refuerzo de muros perimetrales y la instalación de cerramientos para impedir la entrada de fauna salvaje que pueda alterar los procesos de cría.
Catalina García ha destacado que el centro cuenta también con una balsa de evapotranspiración, «un sistema de depuración pionero del que Andalucía, y especialmente Jaén, se han convertido en grandes impulsoras, que permite el vertido cero, ya que recoge los vertidos del equipamiento, los trata de manera natural y favorece la generación de biodiversidad asociada al ecosistema que se crea en la balsa, eliminando los residuos de manera efectiva». Y ha remarcado que «se trata de una solución que estamos implantando en equipamientos de uso público, para dar un paso más en la búsqueda de la sostenibilidad, haciendo estas instalaciones aún más respetuosas con el entorno en el que se encuentran».
Eficiencia energética y sostenibilidad
Del mismo modo, se ha referido a la instalación de un pastor eléctrico en todo el perímetro del centro, la mejora de la climatización de la sala de incubación, los trabajos de retirada de fibrocemento que se han llevado a cabo, así como a la incorporación de un sistema de autoconsumo fotovoltaico y un punto de recarga para vehículos eléctricos, con una inversión adicional de 18.000 euros, lo que va a permitir reducir costes, mejorar la eficiencia energética y avanzar hacia un modelo de gestión más sostenible.
Durante el recorrido, la consejera en funciones ha tenido ocasión de visitar las zonas de emparejamiento, incubación, nacedoras, las naves de cría y los campos de vuelo, además de revisar la maquinaria, los sistemas de control ambiental y las áreas de campeo, donde se observan los comportamientos naturales de la especie antes de su liberación.
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