Si nos fijamos bien, el primer disparo que efectúa este cazador falla estrepitosamente. El cartucho estaba en mal estado y la munición en forma de plomos, en lugar de salir disparada con la fuerza que imprime la pólvora que carga y la presión que efectúa el cañón, cae pocos metros por delante de su posición. Este aficionado a la caza de acuáticas no se percata del fallo y comete el peor de los errores: volver a accionar el disparador sin revisar el interior de su arma. El resultado es el siguiente.
Una obstrucción al no salir el taco
El primer disparo no realiza la detonación común, sino una mucho menor en sonido. Tampoco hay retroceso, señal indiscutible de que algo ha ido mal en el funcionamiento del cartucho. El cañón de esta escopeta semiautomática marca Remington modelo 870 Express acaba en forma de 'flor' debido a la sobrepresión interior experimentada por la obstrucción de parte del anterior cartucho defectuoso.
Es posible que el taco haya quedado atorado en el tubo, originando el accidente. Afortunadamente, el reventón no hiere al cazador, que, tras el susto, enseña a la cámara cómo ha quedado su escopeta.


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