Internacional

Once corcinos muertos tras el paso de una segadora

El pasado lunes, los trabajos de siega en una zona de Sajonia produjeron la muerte de once crías de corzo en el mismo prado. Las autoridades investigan los hechos ante la declaración de varios testigos que presuntamente avisaron a la empresa sobre la presencia de los animales.

Once corcinos muertos tras el paso de una segadora

Sucedió a comienzos de semana en Lichtenau, Sajonia, tras las labores de siega de hierba. Las siegas estaban programadas en el distrito de Auerswalde, y no se pospusieron a pesar de que varios vecinos conocedores de la zona avisaron a los empleados de la empresa responsable de las siegas sobre la presencia de varios corcinos escondidos por sus madres entre la vegetación de esos prados.

El resultado fue devastador. Se contaron hasta once animales muertos tras el paso de las cuchillas. Al presenciar todo, los residentes locales avisaron a las autoridades. Se ha confirmado que la policía inició una investigación para depurar responsabilidades.

Posibles responsabilidades de los trabajadores

No olvidemos que en Sajonia y en Alemania en general existe un marco jurídico que impone a agricultores y empresas agrícolas un deber de evitar la muerte o lesión innecesaria de fauna silvestre durante las labores agrícolas.

La legislación de conservación de la naturaleza de Sajonia (Sächsisches Naturschutzgesetz) prohíbe, sin causa justificada, perturbar, herir o matar animales silvestres, así como destruir sus refugios o áreas de reproducción. Esto significa que, aunque la siega sea una actividad agrícola legítima, el agricultor debe adoptar medidas razonables para minimizar los daños a la fauna cuando existe un riesgo previsible.

Por todo esto, si queda demostrado que los trabajadores de la empresa responsable de los trabajos de siega conocían el riesgo de presencia de corcinos u otra fauna y no tomaron medidas preventivas básicas, pueden ser acusados de posibles infracciones de la normativa de bienestar animal, con responsabilidades administrativas e incluso penales.

Medidas para evitar estos sucesos

En el país centroeuropeo suelen utilizar drones con cámaras de visión térmica para detectar a los animales y ponerlos a salvo en campos contiguos al que van a trabajar. Otras medidas usuales antes de segar consisten en avisar al titular del acotado o a la sociedad local para que ayuden en las tareas de localización de los animales e incluso retrasar estas siegas unas semanas hasta que los corcinos sean capaces de levantarse y seguir a sus madres.

Fotografía: Jens Krüger

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