José Gabriel Gutiérrez cede el abate de este ejemplar a su buen amigo Javier. El colaborador habitual de Club de Caza es un especialista en la caza del corzo al rececho y del jabalí a la espera. En sus más de 30 años en la caza ha abatido varios corzos y cochinos medallables.

Tres corzos peleando en un cultivo
José Gabriel realiza la crónica del abate de este macho de trofeo único.
«Sabía de la existencia de un ejemplar de cuerna atípica en la zona. Lo había visto en varias ocasiones en un almendral. Acompañado de mi amigo Javier, decidí intentar su caza por la tarde, pese a que hacía mucho calor. Ese día no pudimos localizarlo. Al amanecer de la mañana siguiente, entre los almendros únicamente encontramos machos jóvenes.
A más de dos kilómetros de distancia oímos el ladrido de un corzo. Nada más oírlo, le dije a Javi: “Tiene que ser el que estamos buscando”. Al llegar al territorio en el que lo habíamos oído, lo hallamos enfrentándose a dos machos jóvenes. Entregué mi rifle Sako S20 Hunter del calibre 6,5 Creedmoor a mi compañero para que él fuera el encargado de abatirlo. Lo derribó de un único disparo entre unos espinos a 100 metros de distancia».
Un experto en corzo ibérico, tras visualizar las fotografías de la cuerna del macho, contempla la posibilidad de que la extraña conformación del asta izquierda sea consecuencia de una rotura antes de desmogar por algún golpe o pelea.

Corzos y jabalíes se han convertido en un grave problema para la agricultura
Las parcelas de cereal sembradas por José Gabriel han sido devoradas en un 40 % por la fauna silvestre. Cultivos como la viña, el maíz, las patatas y los frutales también se están viendo afectados por corzos y jabalíes.
Además, su sobrepoblación provoca en la comunidad una media de 500 accidentes de tráfico anuales y problemas sanitarios por posible transmisión de tuberculosis al ganado.

