El órgano colegiado de profesionales de la veterinaria autonómica ha celebrado un evento con el fin de compartir los últimos avances sobre una de las preocupaciones más graves en materia de sanidad animal desde el punto de vista de la investigación, la producción, la bioseguridad y la gestión de la fauna salvaje de los últimos tiempos: la peste porcina africana. Como invitados, participaron Joaquim Segalés, catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona (e investigador de IRTA-CReSA); Jordi Baliellas, veterinario de la Associació Porcsa – Grupo de Saneamiento Porcino de Lleida; Anna Romagosa, responsable de Sanidad Animal de PIC Europa, y Francesc Closa, CEO de Vets&Wildlife.
Este es el resumen de sus intervenciones:
Sobre la cepa catalana del virus y el virus en general, Joaquim Segalés expuso que «la secuenciación completa de la cepa catalana del virus, realizada en diciembre de 2025, muestra que presenta 18 mutaciones en comparación con la cepa Georgia 2007. Son virus claramente diferentes». Además, aseguró que «en el ámbito experimental, lo que hemos visto es que se comporta de forma muy similar», y que «1 ml de sangre de jabalí contiene hasta 100 millones de partículas de virus. Un jabalí puede infectarse perfectamente con 1.000 o 10.000 partículas».
Sobre la bioseguridad y la posibilidad de que llegue la PPA, el mismo catedrático subrayó el hecho de que «es muy difícil que el virus llegue al cerdo doméstico. La mayor parte de la producción porcina en Cataluña es intensiva, y en las granjas de producción intensiva existe un buen nivel de bioseguridad», añadiendo que «la transmisión al cerdo doméstico es difícil. Si se produce, será a causa del factor humano» y que «se considerará que la PPA está erradicada en Cataluña cuando haya pasado un año desde el último caso positivo fresco».
Anna Romagosa, por su parte, tomó la palabra para explicar que «éramos conscientes de que algún día llegaría la peste porcina africana. No sabíamos cuándo, pero sabíamos que estábamos en una zona de riesgo. Y la realidad es que vivimos en un continente infectado; difícilmente erradicaremos la peste porcina en Europa». A pesar de las medidas de bioseguridad, que son buenas en las granjas europeas, el riesgo nunca es cero. Siempre existe alguna brecha.
Jordi Baliellas se centró en «la clave para que las granjas porcinas no se infecten es la bioseguridad y, en este sentido, somos los ganaderos y los veterinarios quienes tenemos la sartén por el mango. Ahora bien, en la bioseguridad intervenimos todos, también la sociedad en general».
Sobre la gestión de la población de jabalíes
Francesc Closa incidió en que «se ha menospreciado la capacidad evolutiva del jabalí. Mientras que hace años las hembras entraban en celo a los 11 meses y con un peso de 37 kilos, ahora encontramos hembras de 7 meses y 27 kilos preñadas. La gestión de la población de jabalíes se ha basado en la caza, pero con eso no es suficiente. Es un deporte, no un método de gestión. Por eso hay que ir más allá y aplicar estrategias de inmunoconcepción».