El pastor graba el ataque de dos lobos al rebaño de ovejas. Los hechos se producen en prados de Países Bajos y están protagonizados por dos ejemplares de lobo gris euroasiático y al menos un representante de la raza canina perro pastor de Anatolia o karabash. Estos canes, además de por su imponente físico, se caracterizan por lo que les da ese nombre (cabeza negra en turco), su máscara negra en el rostro que contrasta fuertemente con el pelaje de color arena o leonado de su cuerpo.
Animales similares en tamaño
Vamos a comparar las dimensiones y el peso de ambos cánidos. El doméstico es el perro pastor de Anatolia o karabash. Según la Federación Cinológica Internacional, su estándar establece una altura a la cruz de entre 72 y 70 centímetros y un peso de entre 48 y 60 kilos. Todo un coloso. En cuanto al lobo de Anatolia, tomando como referencia un macho adulto, el peso promedio oscila entre 30 y 50 kilos, con una altura hasta la parte alta del hombro, también encontramos una gran diferencia entre 60 y 80 centímetros.
Karabash contra lobo, las claves del enfrentamiento
Peso. Un Karabash macho suele pesar entre un 30% y un 50% más que un lobo turco solitario. Esta diferencia de masa le permite, cuando es patente, derribar y someter al depredador mediante la fuerza bruta.
Diferencia de altura. Una medida bastante pareja, que se decanta en cuanto al desarrollo físico de cada ejemplar concreto.
Longitud y agilidad. El lobo compensa parte de su falta de peso con un cuerpo ligeramente más largo en proporción y una resistencia cardiovascular nativa muy superior a la de cualquier perro doméstico.
La mordida como arma. Además del tamaño, el karabash cuenta con una de las fuerzas de presión mandibular más potentes del mundo canino (registrada en hasta 743 PSI), lo que iguala o supera la capacidad de daño de la mordida del lobo en un choque directo, aunque no existen mediciones que cuantifiquen la potencia de mordida del lobo de Anatolia, solo suposiciones basadas en la morfología dental, la resistencia craneal, la mecánica mandibular y la musculatura mandibular.
Perros gigantes nacidos de la necesidad de enfrentarse a grandes depredadores
El problema llega cuando los lobos atacan en manada. Una ventaja en número decanta la batalla hacia el grupo superior. Por ello, para garantizar la supervivencia del perro, los pastores turcos les colocan collares de hierro con grandes púas de metal (çengel). Esto protege el cuello del Karabash contra el ataque del lobo, anulando el punto débil del canino y potenciando su ventaja física natural de tamaño.

0 comentarios
Todavía no hay comentarios aprobados.
Deja un comentario