Entiendo que esta declaración probablemente vino motivada por la situación que entonces atravesaba el conejo, afectado por enfermedades como la mixomatosis y la EHV, que ponía en riesgo la puesta en marcha de actuaciones como el Proyecto de Recuperación del lince ibérico, así como del águila imperial.
Con el correr de los años, el conejo se fue recuperando, a mi entender de manera natural y no por acción del Plan, haciéndose más resistente a las enfermedades, de manera exponencial en la mayoría del territorio regional, y comenzó a ser un problema en ciertos lugares, sobre todo en aquellos términos por los que discurren autovías, autopistas, vías de ferrocarril y el trasvase Tajo-Segura, infraestructuras cuyos taludes marginales de tierra compacta y fácil de excavar se han convertido en un verdadero enjambre de vivares de estos animales, donde encuentran refugio seguro contra predadores terrestres y desde donde se internan en los cultivos aledaños produciendo serios daños en algunos sitios, con el agravante, además, de que, al estar considerados como zona de seguridad, la acción de caza, lógicamente, no está permitida, salvo actuaciones de control sin armas y que se deben llevar a cabo con autorizaciones especiales.
Recuerdo que, entre otras cuestiones, el Plan de Recuperación de la especie demonizaba la caza con hurón, que, como todos sabemos, a día de hoy es uno de los métodos más eficaces para el control del conejo y que tuvimos que pelear mucho para que, aun con cuentagotas, se concedieran autorizaciones excepcionales para poder llevar a cabo el empleo del hurón en acciones de caza. Creo recordar que por aquel entonces esta práctica era una modalidad prohibida y las autorizaciones debían ser con carácter excepcional.
Incluso alguien, en algún foro, llegó a cuestionar el empleo del hurón porque provocaba un fuerte estrés en el conejo. Es de suponer que, cuando al conejo le acomete cualquier otro predador, este entra en una especie de nirvana conejil placentero. Actualmente, nadie pone en duda que el control del conejo con hurón y red o arma de fuego se ha revelado como el método más eficaz para su control.
Afortunadamente, y gracias al empeño de la organización agraria ASAJA, el Plan fue derogado en el año 2018, si la memoria no me falla.
La Comarca de Emergencia Cinegética
Con el paso del tiempo se creó la figura de la Comarca de Emergencia Cinegética por Daños del Conejo de Monte, figura que con gran acierto recoge una serie de actuaciones y periodos para poder proceder a un control efectivo de la especie. Particularmente, la promulgada en este año 2026 extiende las acciones de control a prácticamente todo el año, permitiendo el empleo de las dos modalidades de caza con hurón, así como ampliando el periodo de caza con arma de fuego.
Dicho esto, el pasado día 24 de abril se nos presentó a los miembros del Consejo Regional de Caza, así como a otras instituciones de la comunidad autónoma y del Estado, el Plan de Acción frente a la sobrepoblación del conejo de monte, y se creó la Mesa del Conejo con el fin de abordar los problemas que actualmente tenemos y cómo tratar de abordarlos. A tal fin, se nos hizo una exposición de la situación actual con respecto a la abundancia del conejo que, si bien fue correcta, bajo mi punto de vista tiene matices que no se corresponden con la realidad y son muy discutibles. Algunas de las medidas que se expusieron para luchar contra la llamada sobreabundancia llevan cuatro años imponiéndose y a la vista está que el resultado es nulo o muy pobre.
Se nos comunicó también que desde el mes de enero hasta la fecha se habían capturado más de 500.000 conejos con las acciones de control que están en marcha. Personalmente, me gustaría saber de dónde han salido esos datos.
Una vez visto y oído el Plan que se propone poner en marcha, y una vez oídas las intervenciones de todos los componentes, que, dicho sea de paso, creo que faltaron representantes del Estado, como miembro del Consejo Regional de Caza en representación de las asociaciones deportivas de cazadores, mis conclusiones son:
Competencias y zonas afectadas
Que la Junta de Comunidades tiene un margen de acción muy limitado en este aspecto, puesto que sus competencias se ciñen a infraestructuras y espacios de su competencia y no a los de ámbito estatal. Ha de quedar muy claro que los problemas actuales de daños provocados por el conejo se ciñen en su inmensa mayoría a los cultivos que se encuentran en los márgenes de infraestructuras de las vías de comunicación, así como del trasvase Tajo-Segura, y en los terrenos que limitan con humedales, arroyos u otros espacios donde no está permitida la caza en ninguna de sus modalidades.
En el resto de los terrenos, con los medios que se ponen a disposición de los cazadores a través de la figura de Comarca de Emergencia Cinegética, entiendo que son más que suficientes para tener un control efectivo y razonable del problema de daños.
Entre las medidas que recoge el Plan de Acción presentado, entendemos que, con carácter urgente y con prioridad absoluta, han de llevarse a cabo las siguientes:
Vallados lineales con malla conejera superpuesta en los tramos más conflictivos de las infraestructuras que ya hemos dicho y que cuentan con malla propia de seguridad. Asunto este muy difícil de llevar a cabo puesto que, como digo anteriormente, las competencias en la mayoría de las infraestructuras son estatales y la Junta no tiene margen de actuación alguno. Y debemos tener la certeza de que con estos vallados se solucionaría el problema en un noventa por ciento.
La Consejería debe proponer una línea de ayudas directas al agricultor con subvenciones en un alto porcentaje para la instalación de protectores para leñosos y malla conejera.
Facilidad para poder retirar majanos o cualquier otro tipo de refugio que implique un refugio para los conejos. Asunto que en principio despertó cierto alivio, pero, como hemos ido viendo después, me temo que no va a ser tan fácil de llevar a cabo por los grados de protección que tienen algunas especies de fauna protegida y que son usuarias de estos elementos, con lo cual no hay que echar las campanas al vuelo alegremente.
Carne de caza y controles nocturnos
En otro orden de cosas, nos parece un gran acierto poner en marcha un programa que ponga en valor la carne de caza, especialmente la del conejo, y sobre todo la creación de unos puntos de depósito donde el cazador pueda dejar las piezas abatidas y que no vaya a consumir de forma inmediata, así como la posibilidad de que los ejemplares capturados/abatidos pudieran destinarse a la alimentación de especies necrófagas.
También sería de utilidad poder comercializar en vivo las capturas realizadas en las infraestructuras que ya se han mencionado.
En cuanto a los equipos de caza nocturna, ECOFA, manifestamos nuestras reservas en cuanto a su efectividad. En cualquier caso, los componentes de estos equipos deberían actuar dirigidos por la Junta de Comunidades y siempre en colaboración con los titulares de los cotos afectados, haciendo los controles siempre por un periodo de tiempo limitado, siempre bajo la supervisión de agentes de la autoridad, puesto que se van a manejar armas que a día de hoy no están permitidas para la caza, y bajo un protocolo que debe redactarse al efecto y que debe dejar totalmente claro cuál es la especie en la que se puede actuar, todo ello con el fin de no provocar situaciones que no son deseables y que pudieran derivar en conflictos entre las partes.
Juan de Dios García
Delegado provincial de la Federación de Caza en Albacete
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