Ha sido la Audiencia Provincial de Huesca la que se ha encargado del recurso de apelación del demandado por los autos del Juzgado de Instancia de Monzón. Tras el proceso, ha terminado condenando al propietario de una vivienda ubicada en un edificio comunitario de la localidad aragonesa de Monzón.
Se le acusaba de no poner los suficientes medios que evitasen el anidamiento de varias palomas que ocasionaron graves molestias a sus vecinos durante más de un año. Unos daños que se han cuantificado en 14.506 euros que deberá pagar a los propietarios de las viviendas del edificio.
No podían tender la ropa en sus terrazas
En su base jurídica, la condena recuerda que la ley «obliga a los propietarios a mantener en buen estado de conservación su propio piso, local e instalaciones privativas, en términos que no perjudiquen a la comunidad o a los otros propietarios, resarciendo los daños que ocasione por su descuido o el de las personas por quienes deba responder».
La Audiencia Provincial ha concluido que resulta clara la «causa del origen del daño en la falta de acción del demandado al no adoptar las medidas oportunas que impidiesen a las palomas anidar en su terraza y producir situaciones insalubres que afectan a los vecinos».
Y el resto de vecinos comunicó al condenado vía WhatsApp que solucionase el problema que conllevaba el anidamiento de las palomas en su terraza, unas aves que producían la caída de excrementos en las terrazas de los vecinos que viven en niveles inferiores, lo que les llevó a no poder tender la ropa en ellas.
Además de pagar la cuantiosa multa, el tribunal condena al demandado a mantener el balcón de su vivienda en condiciones adecuadas de limpieza y salubridad.