David y Rafael Ruiz González son dos reconocidos pescadores deportistas. Cuentan con más de 250.000 seguidores en redes sociales.
Los gaditanos han promovido entre los pescadores submarinos la campaña denominada «Un pez, un plástico». Los hermanos, cada vez que van de pesca, retiran toda la basura que encuentran en los fondos marinos.
La iniciativa busca concienciar a los pescadores sobre la contaminación marina.
La pesca submarina de atún rojo está prohibida en España
Para pescadores deportivos, se permite exclusivamente la pesca del atún rojo bajo la modalidad de captura y suelta. Está prohibida la retención a bordo y el desembarque.
Únicamente se podrán llevar a tierra los ejemplares que pierdan la vida durante el combate. El periodo en el que se permite la pesca del atún sin muerte va desde mediados de junio hasta octubre, siempre que no se alcance la cuota establecida de ejemplares que perezcan durante su pesca.
Retener a bordo, desembarcar o matar un ejemplar de manera intencionada está tipificado como infracción grave, con sanciones que pueden superar los 600.000 euros. La normativa estatal prohíbe el uso de artes y aparejos propios de la pesca submarina para la captura de túnidos y especies altamente migratorias.
Por qué son peligrosos los atunes rojos
Un coletazo de un atún rojo gigante es capaz de fracturar el brazo o la pierna de una persona, incluso matarla, ya que puede desarrollar velocidades de hasta 70 km/h y golpear con una fuerza de impacto equivalente a varias veces su propio peso.
El atún rojo migra desde el océano Atlántico hacia el mar Mediterráneo cada primavera para desovar. Pasa el invierno alimentándose en las aguas del Atlántico Norte. Las principales áreas de reproducción se encuentran en el Mediterráneo occidental.
En cuanto a su tamaño, un ejemplar adulto salvaje puede alcanzar los 600 kilogramos. El atún rojo de mayor tamaño registrado oficialmente en la pesca deportiva pesó 678,6 kilogramos y fue capturado en Nueva Escocia.

