Registro de rastreos de AEPES: tipología, intervenciones y resultados
En este 2025, gracias al trabajo y colaboración de los conductores y sus perros de sangre que han enviado sus rastreos al Registro de AEPES, ha sido posible recuperar un total de 243 animales, que, de otra forma, se hubieran quedado en el monte sin cobrar. Esto se ha logrado con 79 conductores y 104 equipos de rastreo (combinaciones de rastreador y perros). El animal que más intervenciones ha ocasionado ha sido, una vez más, el jabalí; 173 rastreos, que es un 36 % del total. Le sigue de cerca el corzo, con 171 intervenciones. A destacar que el arruí ha resultado ser el animal más difícil de cobrar, sin ningún éxito en las 8 ocasiones en las que se ha pisteado. En cuanto al estado del animal al ser cobrado según modalidades de caza, el corzo es el que más se encuentra vivo y que hay que rematar: 33 de los 71 rematados (46,5 %) o un 13 % del total de los 243 cobrados.
Jabalí y corzo tienen un comportamiento similar independientemente de la tipología de las intervenciones, con una tasa muy parecida en caso de ser cobrados: un 40 % (97 de 243) el corzo y un 34 % (84 de 243) el jabalí, de los 243 animales cobrados. En cuanto a los remates, el corzo es el más afectado: 6,7 % (33 de 478), seguido de lejos por el jabalí, con el 3 % (14 de 478), muy parecido a la cabra, con el 2,3 % (11 de 478).

Rastreo de lobos
Otra anécdota interesante es que se han pisteado legalmente 2 lobos en la reserva del Saja, en Cantabria, por uno de nuestros socios, que es guarda de esa reserva y dentro del programa de control de daños autorizado por la correspondiente Consejería de la Comunidad. El perro, un drahthaar precioso y con solo 1 año, fue cedido por otro de nuestros socios andaluces de una de sus camadas en el programa altruista de cesión de cachorros a guardas de reserva nacional, que promocionamos para el rastreo de sangre en este importante colectivo de profesionales.
478 rastreos
En total, en el año 2025 se han llevado a cabo 478 intervenciones. De ellas, 53 (11 %) fueron controles de disparos, es decir, se disiparon las dudas sobre la posibilidad de haber herido un animal y 425 (89 %) fueron rastreos con evidencia de pieza herida. De los rastreos llevados a cabo (425), en 182 (38 %) ocasiones no fue posible recuperar la pieza y en 243 (51 %) búsquedas la pieza fue recuperada por el equipo conductor-perro de sangre.
Si comparamos estos valores con los del año anterior (2024 en su año natural), son datos a nivel de % muy similares a los del año pasado, si bien claramente menores a nivel absoluto. Si nos fijamos en la relación en cuanto a las recuperaciones exitosas de las distintas piezas de caza por el total de intervenciones en el monte, un 50,1 %, vemos que ha disminuido en el último año en 2,1 puntos, estando esta cifra por debajo del valor medio histórico, 53,06 %.
De los 243 animales recuperados este año, se han encontrado muertos 173, lo que supone el 71 %, mientras que los 70 animales restantes (29 %) han sido rematados posteriormente al ser encontrados por el perro. Estas relaciones son similares a las de los años anteriores. A destacar que, según aparece en las fichas de rastreo en el apartado observaciones, al menos 7 de los animales rematados completaron el lance a cuchillo por parte del rastreador o el cazador, un 10 %. Fueron 6 corzos y un jabalí.

Distribución geográfica de las intervenciones
La comunidad con más acciones participadas del total de rastreos realizados es Castilla-La Mancha, como el año pasado, con un total de 171 (36 %), y la provincia que más «trabaja» es Cuenca con diferencia: 77 rastreos válidos realizados, el 16 % del total. Le sigue Castilla y León, con 81 intervenciones totales en su comunidad (17 %), y que, por cierto, se ha desplomado con respecto a los datos del año pasado, sobre todo Burgos y Soria. También han bajado sensiblemente las actuaciones en Extremadura, Aragón, Galicia (0 actuaciones) y Francia. Estas variaciones tienen mucho que ver con la actividad de los equipos de rastreo acreditados en esas zonas.
En cuanto a la distribución de intervenciones a lo largo de los doce meses del año, abril es el mes de mayor actividad en AEPES y marzo, cuando menos rastreos se producen.
Longitud de los rastreos durante 2025: un rastro de 14 kilómetros tras una cabra herida
La mayoría de los rastreos se llevan a cabo a través de intervenciones cortas: el 53,8 % de ellas por debajo de 600 metros. El más largo de todos fue un rastro de 14.000 metros sobre una cabra que se pudo cobrar con un sabueso de Baviera. De más de 5.000 metros se llevaron a cabo 7 rastros: 2 cabras, 2 corzos, 2 jabalíes y 1 ciervo, donde intervinieron 4 Teckel y 3 Baviera. El dato histórico disponible desde 2009 son 870,8 metros de recorrido medio del conductor sobre las 3.491 fichas analizadas. En este año 2025 se tienen 996 metros de recorrido medio en el total de 407 fichas disponibles y, considerando los cobros (210), la distancia media resulta ser de 666 metros.

Perros rastreadores
Contabilizando el total de perros participantes (incluyendo los que han realizado rastreos conjuntos con otros), la raza más utilizada para el rastreo ha sido el sabueso de Baviera, con 285 casos, lo que representa el 59 % del total de los rastreos, que fueron 478. Le sigue el Teckel, con 129, el 27 %, casi la mitad que el BGS: 125 tamaño estándar y 4 tamaño miniatura. Después va el Braco Francés del Pirineo con 17 (3,5 %), los Terriers, familia en claro alza, con 16 (3,5 %), el Drahthaar con 15 (3,1 %), el Golden Retriever con 9 perros (1,9 %), el Beagle y el Alano español, 3 perros cada uno (0,6 %) y, por último, el Sabueso Español, con 1 (0,2 %).
Desde AEPES han querido destacar la pérdida este año del Alano Español Nanuk, propiedad de Abdón Cabeza de Vaca, tan popular entre los socios y efectivo perro de rastro de sangre y agarre.

Evolución 2009-2025: 17 años y 2.636 intervenciones
Para el cálculo del impacto económico se aplica el procedimiento explicado el año pasado en este apartado. El coste de los precintos se ha incrementado un 3 % para adaptarse al incremento del IPC. Como resumen, son 4.961 intervenciones con 2.637 animales recuperados, lo que supone una tasa de éxito media del 53,15 % en estos 17 años.
El total de animales recuperados hasta ahora en estos 17 años ha sido 2.636. El que más éxito ha tenido es el jabalí, con 1.037 cobrados de un total de 2.636 intervenciones con éxito, el 39,3 %. Le sigue el corzo, con 910 cobros de las 2.636 actuaciones, el 34,5 %. Considerando el total de los rastros válidos realizados desde 2009, que son 4.961, el jabalí ha sido el más pisteado, con 2.069 fichas acumuladas, lo que es el 42 % de las totales. Le sigue, como se ha dicho, el corzo, con 1.592 fichas: el 32 % del total.
Consulta el informe completo de AEPES de 2025 en este enlace.
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