José Antonio Pérez Garrido es el dinamizador del Proyecto Coturnix en Castilla y León. El investigador colabora con la iniciativa liderada y financiada por Mutuasport, con la colaboración de Fundación Artemisan, la Real Federación Española de Caza, sus federaciones autonómicas y la Universidad de Barcelona.
A finales de abril, el veterinario había anillado más de medio centenar de machos y detectado cerca de 250 ejemplares en cinco censos SEC en el sur de León, en Tierra de Campos y en la vega del Esla. El año pasado, a esas alturas de primavera y con los mismos censos, había marcado 32 machos y localizado 150.
En el Proyecto Coturnix participan más de 5.000 cazadores en toda España
Más de 2.200 cazadores se sumaron en verano al Coturnix Challenge, primer censo simultáneo de codorniz a nivel nacional, con el objetivo de obtener datos científicos que permitan, con el tiempo y unidos a otros factores, estimar el tamaño de la población de la especie en el territorio nacional.
El viernes, el colaborador habitual de Club de Caza capturó una codorniz que había marcado en la misma zona de la meseta el 22 de mayo. No es la primera ave que recaptura el anillador: hace dos años atrapó otro macho de codorniz común que había marcado dos años antes.
Lo capturó en el mismo punto con un día de diferencia entre ambos años, en un sitio en el que anilla semanalmente realizando un censo SEC del Proyecto Coturnix. Según el experto, «se estima para la codorniz una esperanza de vida de ocho meses, debido a que los juveniles tienen muchas bajas. Prácticamente cualquier predador terrestre o aéreo les ataca. A las bajas causadas por la predación hay que sumar las aves que sucumben por prácticas agrícolas y en la actividad cinegética.
El hecho de que la mayoría de las codornices abatidas sean jóvenes del año demuestra que la mayor presión de la caza se da sobre la cría anual, y no sobre el contingente reproductor».
Filopatría entre las especies cinegéticas en España
Se ha demostrado filopatría en la especie tanto en su ruta migratoria como por las zonas de parada y cría que utiliza. La codorniz no es la única especie cinegética que vuelve cada año al mismo territorio para reproducirse o nidificar.
El CCB fue la primera entidad mundial en marcar becadas con emisores vía satélite. Los datos emitidos por estos dispositivos señalaron no solo una filopatría entre los puntos de invernada y reproducción, sino también en las rutas migratorias e incluso en las fechas de viaje de sus migraciones transeuropeas.
Según una investigación elaborada por la Asociación Becaderos de Navarra, un 87% de las aves recuperadas con anilla en la comunidad foral de Navarra se ha capturado en un radio de menos de 10 kilómetros del lugar de anillamiento.
La tórtola europea y la perdiz roja son dos especies cinegéticas que muestran un marcado comportamiento filopátrico.

