Tras aviso de la Central de Medio Ambiente, efectivos del Guarderío de Medio Ambiente de Navarra acudieron al convento de los Capuchinos de la Chantrea a intentar capturar un corzo que parecía herido o muy enfermo. No les costó hacerlo debido al estado del animal.
El animal murió poco después
Varios agentes pertenecientes al personal de la Central de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra lo trasladaron al Centro de Recuperación de Fauna de Ilundáin para su valoración. Según manifestaron miembros de la comunidad capuchina de la Parroquia de San Pedro, el cérvido presentaba signos de haber resultado herido o estar enfermo, aventurando que quizás fue atropellado por un vehículo y acabó refugiándose allí. Desde el convento de los Capuchinos se interesaron días después por el estado del animal y les informaron de que, finalmente, el corzo había fallecido.