La turista rusa estaba de viaje en la región montañosa de Daguestán. Allí no se le ocurrió nada más «brillante» que correr entre las ovejas de un gran rebaño. No contenta con esto, se lanzó tras una y no se detuvo hasta que agarró una de sus patas traseras. Se colocó encima y posó para el vídeo que le estaban grabando. Pero un segundo después entra en escena el verdadero protagonista de los hechos, un perro protector del ganado de la raza alabai, perro pastor de Asia Central, una raza de tamaño gigante cuyos machos miden un mínimo de 70 centímetros a la cruz y pueden pesar más de 70 kilos, y que cumple con su obligación y se lanza contra la mujer.
El perro muerde a la turista
El resultado, un buen mordisco en la zona lumbar de su cuerpo que requirió curas e inyecciones con vacunas antirrábicas. Unas consecuencias que podrían haber sido mucho peores para su salud si el can no hubiese sido un ejemplar muy equilibrado que administró primero una advertencia ante la intrusa en forma de un único mordisco. Estos perros están acostumbrados a enfrentarse a grandes depredadores y ladrones de ganado. Entre sus adversarios, encontramos grandes lobos esteparios y enormes osos pardos.
No acercarse a las ovejas
«El perro hizo su trabajo», una de las reacciones más compartidas tras ver el vídeo. Y es que las autoridades de la zona han recordado que los perros protectores del ganado no son mascotas dóciles, sino canes que trabajan para salvaguardar al rebaño, recomendando encarecidamente que nadie se acerque a los canes y, mucho menos, a las ovejas que protegen.
