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Una becada se alimenta junto a sus cuatro polluelos en un prado

Un guarda de caza graba a una becada junto a su descendencia a plena luz del día. La hembra y sus polluelos buscan lombrices, larvas, insectos o caracoles, amparados bajo la protección de un muro de piedra.

Una becada se alimenta junto a sus cuatro polluelos en un prado

Estas bellas imágenes han sido publicadas por uno de los integrantes del Nidderdale Moorland Group en su página de Facebook. Se trata de una organización comunitaria de guardas de caza y gestores de tierras en Nidderdale, Yorkshire, centrada en la conservación, la gestión sostenible de los páramos y la educación sobre el medio ambiente.

 

¿Dónde cría la becada europea?

La Scolopax rusticola anida principalmente en los bosques boreales y templados del norte y centro de Europa, con Rusia, Bielorrusia y Finlandia albergando las mayores poblaciones. Las becadas, como podemos ver en esta grabación, también crían en Inglaterra y en otras partes de las Islas Británicas.

Estudios recientes indican que la población de becadas invernantes en las Islas Británicas es mayor de lo que se pensaba, estimándose que alrededor del 10% al 17% de estas aves pueden ser autóctonas. En España, la especie nidifica en la franja norteña húmeda de la Península Ibérica, Pirineos, Sistema Ibérico y cordillera Cantábrica, además de las Islas Canarias.

La becada europea en las Islas Británicas

Los guardas de caza de Nidderdale Moorland Group son uno de los «culpables» de la recuperación de la población sedentaria de la especie en Reino Unido.

«Hasta finales de 1820, la arcea apenas se reproducía en Gran Bretaña. La población reproductora de la pitorra aumentó constantemente y se extendió por todo el Reino Unido desde finales de 1820 hasta mediados de la década de 1930. Dos de las razones de este aumento poblacional son el incremento de bosques plantados y el control de depredadores llevado a cabo por los guardas de caza.

La población sedentaria de pitorras de Gran Bretaña se ve impulsada por la llegada de aves migratorias del norte de Europa que llegan aquí para pasar el invierno en nuestro clima más suave. Se estima entre 800.000 y 1.500.000 ejemplares la población invernante».

Los guardas de caza de Nidderdale Moorland Group realizan tareas de mejora de los hábitats de brezo y fomentan la conservación de la fauna local, protegiendo nidos de aves como la avefría mediante el uso de tecnología como cámaras térmicas, construyendo cajas nido, controlando el número de depredadores para proteger especies nativas y proporcionando alimento a la fauna en épocas de escasez.

 


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