Animalistas

Una inspectora de bienestar animal atrae a los gatos de una casa hasta el exterior para multar a sus propietarios

La mujer se lleva el gato tras atraerlo con llamadas y silbidos. Lo conduce hasta la acera exterior de la calle de la vivienda y allí hace una foto para apoyar la denuncia.

Una inspectora de bienestar animal atrae a los gatos de una casa hasta el exterior para multar a sus propietarios

En Australia, numerosos estados e incluso ayuntamientos locales cuentan con una estricta normativa que prohíbe dejar salir a los gatos de la propiedad en la que viven. Contravenir las leyes puede conllevar multas económicas contundentes.

El motivo lo encontramos en la frágil ecología del país, sometida a múltiples peligros en forma de fauna invasora como el conejo o el jabalí, sin olvidar el daño que los gatos domésticos ocasionan en la fauna local. Aves, reptiles, insectos, pequeños mamíferos... decenas de especies endémicas son presa a diario de los gatos domésticos y asilvestrados. Para velar por el cumplimiento de esta normativa, se han creado «brigadas felinas» que patrullan los barrios vigilando que los gatos no deambulen fuera de las propiedades privadas.

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Atrae al gato para denunciar y llevárselo

Estos rangers municipales (local council rangers) son los encargados de acudir a revisar las denuncias vecinales, verificarlas, capturar los ejemplares callejeros, denunciar a los dueños que dejen salir a sus mascotas o se les escapen...

Pero seguro que no han sido formados y contratados para llegar a una vivienda, ver que los gatos se encuentran dentro de los límites de la propiedad, concretamente en la entrada de la casa, acercarse, llamarlos y conducirlos hasta la calle y allí proceder a denunciar. Además, coge al gato y se lo lleva al vehículo oficial del ayuntamiento, para sumarlo a la sanción, que ascendió a 280 dólares.

 

Afortunadamente, la cámara de seguridad grabó toda la escena, dando tiempo al propietario del gato a acudir y recuperarlo antes de que la funcionaria del ayuntamiento de Toowoomba, en Australia, se lo llevase.

 


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