Comunidad de Madrid

Un excursionista recoge un corcino en mitad del bosque y lo separa de su madre

«Cuando veas una cría de corzo en el monte, no la recojas. Si lo haces, aunque sea con la mejor intención, la aíslas de su entorno y eso no es bueno». Una información que redifunde cada año la Asociación del Corzo Español, pero que parece no calar lo suficiente en determinado sector de la sociedad, que sigue protagonizando casos como este.

Un excursionista recoge un corcino en mitad del bosque y lo separa de su madre

El 112 de la Comunidad de Madrid recibía ayer domingo el aviso de un vecino de Rascafría. El motivo: se había llevado del monte una cría de corzo que encontró y le pareció enferma o desvalida. Inmediatamente se movilizaba a los Agentes Medioambientales de la Comunidad de Madrid para que acudieran a recogerla. Una acción de un excursionista que ha podido costarle la vida al animal, de pocos días de edad, al haberlo separado de su madre.

Si te lo llevas morirá

El Proyecto Corcino es una campaña muy necesaria que inunda las redes sociales cada año y que, a pesar de su repetición cuando se avecina la época de paridera de las corzas, siempre se producen sucesos como este. Hay muchos que no aprenden o no quieren aprender que durante los primeros días de mayo, época en la que nacen los corcinos en buena parte de los montes y campos del país, la manera de sacar adelante a las crías por parte de las hembras de corzo es ocultarlos en el suelo del monte o bosque para que pasen desapercibidos ante los numerosos depredadores que les acosan. No se alejará demasiado, por lo que no están solos ni abandonados.

Pero cada primavera se repite la recogida de ejemplares recién nacidos por parte de senderistas y visitantes del medio rural. Desconocen que están presenciando el comportamiento usual durante la época de cría de esta especie y ocasionan todos los años un gran número de pérdidas en la nueva generación de corzos.

 

Los falsos «salvadores» de los corcinos

A pesar de toda esta información, aún hay gente que se cree la salvadora de estas crías que no están desvalidas. Lo leemos cuando accedemos a la publicación del 112 de la Comunidad de Madrid, en comentarios, donde una mujer escribe lo siguiente: «Me vais a perdonar, pero si está solito y en peligro, yo lo rescato. No me voy a dormir tranquila si lo dejo a merced de depredadores o atropellado».

Muchos son los que intentan explicarle que si recoge un corcino, lo estará condenando a muerte, pues rara vez sobreviven en cautividad, además de que lo estará alejando de su madre, que no se encontrará lejos, puesto que ni está abandonado ni enfermo, que su madre lo vigila de cerca y que lo más adecuado es alejarse y no tocarla. «Este comentario es el claro ejemplo del desconocimiento que tenemos en la sociedad sobre la naturaleza. Es triste que personas así se hagan llamar animalistas», escribe justo debajo otro usuario.

 


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