Las picaduras de garrapata entrañan un grave peligro para los humanos. Este tipo de artrópodos puede transmitir diversas enfermedades infecciosas a las personas, siendo las más comunes la enfermedad de Lyme, la fiebre botonosa mediterránea, la anaplasmosis, la babesiosis y la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.
Un nuevo estudio desarrollado por el Equipo de Investigación en Ecología de las Enfermedades Vectoriales (EcoVec), del Grupo de Investigación en Sanidad y Biotecnología (SaBio) del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC-CSIC, UCLM, JCCM), basado en la garrapata Hyalomma lusitanicum y llevado a cabo en una zona del centro de la península ibérica, predice dónde es más probable encontrar garrapatas. La investigación ha revelado que los factores que determinan la variación espacial de la densidad de H. lusitanicum en la península ibérica están muy relacionados con sus hospedadores.
La garrapata, enemiga de la liebre ibérica
Óscar Hernández Zarzuelo, vocal de la Federación de Castilla y León de Galgos y de la Federación Española de Galgos, publica en su perfil de Facebook las imágenes de una rabona muerta en un campo de cereal de Évora, capital de la región del Alentejo, ubicada en la zona centro-meridional de Portugal.
El animal, pese a llevar muerto varias horas, aún tiene las orejas plagadas de garrapatas. El galguero informa a la redacción de este medio digital de que «las garrapatas están acabando con la vida de un importante número de liebres en algunas zonas que habían criado muy bien. El ejemplar de la grabación ha muerto por una anemia severa. Tengo constancia de que muchas rabonas están muriendo por esta causa este año».
Enfermedades que transmiten las garrapatas a la liebre ibérica
Las garrapatas son parásitos hematófagos y ectoparásitos. Necesitan la sangre de los vertebrados para sobrevivir y completar su ciclo vital. Las condiciones óptimas para su proliferación combinan altas temperaturas, humedad elevada y abundancia de huéspedes.
Los inviernos menos fríos permiten que un mayor número de garrapatas sobreviva, lo que resulta en una mayor población al inicio de la primavera. Actúan como vectores de diversas enfermedades graves que pueden transmitirse entre liebres y otros lagomorfos, como la tularemia, la mixomatosis, la papilomatosis, la babesiosis o la enfermedad de Lyme.
Una infestación masiva de garrapatas en un animal puede provocar anemia severa, hepatozoonosis, rickettsiosis, parálisis neurotóxica, dermatitis e infecciones locales o decaimiento general.

