Y un zorro la ha encontrado. Algo que sucede en muchas ocasiones. La ciencia arroja cifras elevadísimas, con hasta el 20,6 % del total de puestas víctima de la depredación. Es algo que demostraron Duarte y Vargas en 2001 en su trabajo Perdiz roja (Alectoris rufa) y zorros en España, tras el muestreo intensivo de 165 nidos naturales en olivares desarrollado entre 1986 y 1998. Consiguieron identificar la predación de zorros rojos, situándola en el 5,8 % de los nidos perdidos. Aunque el raposo no fue la especie más dañina para la cría de nuestras perdices.
Curiosamente, los perros domésticos resultaron los depredadores más importantes (32,4 % de los nidos predados), seguidos de erizos y otros mustélidos. Se trata solo de una investigación. Las tasas de depredación estudiadas varían ampliamente, con rangos de entre el 3 % hasta el 80 % de nidos perdidos, dependiendo del estudio y del hábitat en el que se concentran. Por ejemplo, en paisajes europeos abiertos, la depredación de nidos supera el 50 %, según confirma un estudio reciente, de 2023, llevado a cabo por Laux et al.
El vídeo fue grabado hace apenas dos días en Grecia. Así lo explica la revista local que ha difundido la grabación de la cámara de fototrampeo: «Ayer, desde 01:01 hasta 02:04, la señora zorro comió un aperitivo. En una hora y cuatro minutos, primero devoró la perdiz madre y luego sus 18 huevos, uno tras otro, que acababan de empezar a eclosionar. Es una pena... Y lo más triste es que, a unos 50 metros más lejos, hizo lo mismo el año pasado con una perdiz y 18 huevos».
El ave que vemos en las imágenes es una perdiz griega, una galliforme de la familia Phasianidae que habita en zonas semiáridas y rocosas de los Balcanes, Alpes, península itálica y Sicilia. Morfológicamente, cuenta con un aspecto muy parecido al de la perdiz roja, pero la principal diferencia la marca que la griega tiene un plumaje más grisáceo en la zona del dorso, así como un amplio ribete negro en el cuello, algo ausente en el caso de nuestra Alectoris rufa roja.
