El 20 de marzo entró en vigor la obligatoriedad de declarar las capturas de pesca recreativa mediante la aplicación móvil PescaREC. Consiste en el registro digital obligatorio diario de especies específicas, retenidas o devueltas, de la pesca marítima recreativa para controlar los recursos pesqueros.
Se debe notificar a través de la app si no se obtienen capturas en una jornada. Las especies a declarar son aquellas con medidas de protección diferenciada y conservación, principalmente atún rojo, pez espada, lubina, bacalao, abadejo, lenguado, lampuga, patudo, albacora, agujas, merluza y besugo.

Activo defensor de la caza y la pesca deportiva en redes sociales
Fran García, conocido en el mundo de la caza y la pesca como Fran Gj Cazapesca, es un creador de contenido especializado en caza y pesca, con una fuerte vinculación a Extremadura, donde caza habitualmente. El andaluz es colaborador habitual de Club de Caza y de Iberalia Go.

Pesca de depredadores marinos a fondo y superficie
Fran realiza una salida de pesca desde el puerto de Mazagón, núcleo de población perteneciente a los municipios de Moguer y Palos de la Frontera, en la provincia de Huelva. La mañana era soleada, el mar estaba en calma y la marea, subiendo.
Las modalidades que practicaron los pescadores fueron spinning ligero en superficie y a fondo, y rockfishing. Las capturas fueron anjovas, jureles, bailas y doradas. Todas las piezas capturadas fueron devueltas al agua, excepto aquellas que llegaron sin vida a la embarcación.
Tarde salvaje de light spinning en aguas de Huelva
El pescador andaluz realiza la crónica de la jornada:
«Hay jornadas que se recuerdan por las capturas, y otras que quedan grabadas por todo lo que ocurre entre lance y lance. Esta salida a light spinning desde embarcación en aguas de Huelva tuvo un poco de ambas cosas: acción constante, ataques espectaculares y, sobre todo, muchas risas a bordo.
La tarde comenzaba con mar amable y esa sensación de que algo podía pasar en cualquier momento. No tardaron en aparecer las primeras señales: pajareras, pequeños hervideros y la intuición de que las anjovas estaban activas. Bastaron unos pocos lances para confirmar lo que todos queríamos. Los depredadores estaban cazando arriba.
Los primeros ataques en superficie fueron puro espectáculo. Explosiones de agua, persecuciones a toda velocidad y ese instante de tensión cuando el señuelo desaparece entre espuma y nervios. El light spinning tiene esa magia: cada picada se siente multiplicada, cada carrera parece el doble de potente y cada captura se celebra como si fuera la primera.
Pero la fiesta no quedó solo en superficie. Cuando la actividad parecía calmarse, llegaron las picadas a fondo con jigs, demostrando que las anjovas seguían patrullando bajo el barco. Cambiar de técnica y seguir sumando capturas convirtió la jornada en un auténtico festival de actividad continua.
Entre lance y lance, la embarcación era un escenario de bromas, gritos y celebraciones. Porque, al final, más allá de los peces, lo que queda es la experiencia compartida, las miradas cómplices antes del ataque, las risas tras cada fallo y la emoción colectiva cuando la caña se arquea con fuerza.
Una tarde de esas que resumen perfectamente lo que es el light spinning desde embarcación. Adrenalina, compañerismo y la certeza de que el siguiente lance siempre puede ser el mejor del día».

