Los osos pardos se han convertido en un motivo de verdadera preocupación para los ganaderos y pastores de buena parte de Europa. Hemos visto cómo uno de estos carnívoros atacaba a un rebaño de ovejas a plena luz del día.
Acudir a grandes perros protectores del ganado no resulta totalmente efectivo ante animales de un tamaño mucho mayor que el de estos molosoides. Ni siquiera se amedrentan cuando el pastor acude a toda prisa para intentar ayudar a sus animales domésticos. No olvidemos el caso del oso sentado tranquilamente devorando una oveja mientras el propietario grita a pocos metros y los perros ladran intentando ahuyentarlo.
Un oso dentro del redil
Cuando cae la noche, el peligro es aún mayor. Y no solo para los animales que descansan en los prados. Este último vídeo que compartimos hoy desvela la impecable táctica de un gran oso pardo a la hora de conseguir una oveja. En primer lugar, entra en el vallado donde el ganadero las guarda, justo al lado de la vivienda.
Una vez se cerciora de que ha acabado con su vida y no huirá ni se moverá, la lleva junto a la alambrada para saltarla de manera impactantemente sencilla. Tras llegar al otro lado, fuera, solo tiene que forzar los alambres para introducir su cabeza y sacar el cuerpo de su presa, que se lleva tranquilamente mientras la cámara de visión nocturna vigila lo que sucede en el exterior del corral.
