La Asociación Hermandad Española de Guardas Rurales ha sido reconocida con la Placa de Mérito a la Protección Animal en los VII Galardones a los Servicios Policiales, otorgados por Unijepol junto a la Dirección General de Derechos de los Animales.
El grupo de profesionales que ha recibido esta distinción es una entidad dedicada a la defensa, unión y visibilidad de los guardas rurales en España, reconocida por su labor en la protección del medio natural, incluida la lucha contra el furtivismo.
Los Galardones Nacionales a los Servicios Policiales por la Protección Animal son un reconocimiento público organizado por la Unión Nacional de Jefes y Mandos de Policía Local, en colaboración con la Red por la Protección Animal y la Dirección General de Derechos de los Animales del Gobierno de España. Premian actuaciones, iniciativas y buenas prácticas realizadas por agentes y unidades de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en materia de protección animal.

Guardas rurales: los que protegen la fauna silvestre sin hacer ruido
«Protección animal sin postureo. La realidad que llega desde el campo incomoda a algunos sectores y conviene decirlo claro: guardas rurales de caza premiados por proteger animales. Una afirmación que rompe muchos esquemas porque choca frontalmente con el relato dominante.
España vive un auge del discurso sobre bienestar animal
Nunca se ha hablado tanto de animales y, sin embargo, pocas veces se ha hablado con tanto desconocimiento del medio rural. Porque la protección real no se hace desde un despacho. Se hace en el campo. Mientras algunos debaten en redes, otros:
Retiran venenos capaces de matar especies protegidas.
Eliminan lazos de furtivos que provocan agonías lentas.
Detectan y frenan redes de furtivismo.
Vigilan miles de hectáreas sin más respaldo que su experiencia.
Evitan los daños ecológicos derivados de la falta de control.
Y, frente a eso, hay una figura clave que rara vez aparece en los titulares: el guarda rural.

Protección de la fauna protegida y cinegética
En una intervención reciente, durante un servicio de vigilancia, detecté varios lazos de acero colocados en pasos de fauna por un furtivo. No eran simples trampas. Eran dispositivos de muerte indiscriminada.
En uno de ellos, un animal aún seguía con vida. Ahí no hay ideología. No hay debate. Hay una obligación: actuar, salvar al animal, retirar los medios ilegales y coordinar con el Servicio de Protección de la Naturaleza para perseguir al responsable. Eso es proteger animales.
La gran verdad: donde hay gestión, hay vida
Existe una realidad incómoda para algunos sectores: donde hay caza regulada y gestión activa hay más biodiversidad.
Porque hay:
Inversión directa en el entorno por parte de los cazadores.
Mejora de hábitats.
Control de poblaciones.
Vigilancia continua.
Profesionales sobre el terreno.
Sin esa estructura, el campo no mejora. Se abandona. Y el abandono es el mayor enemigo de la fauna.

La doble moral del discurso animalista
Se critica la caza, pero se ignora el furtivismo. Se habla de bienestar animal, pero se desconoce quién retira el veneno del campo. Se señala al gestor, pero no al destructor.
El resultado es un debate desequilibrado, alejado de la realidad y profundamente injusto con quienes sí protegen.

Este premio no es simbólico
Es el reconocimiento de Unijepol; no es un gesto político ni una casualidad.
Es una afirmación institucional clara: la protección animal en España no se entiende sin el medio rural y no se sostiene sin los guardas rurales.
Es el reconocimiento a miles de actuaciones anónimas, a intervenciones sin cámaras y a decisiones que marcan la diferencia entre la vida y la muerte para muchos animales. La protección animal no puede basarse solo en sensibilidad.
Debe basarse en conocimiento.
Y el conocimiento está en el campo.
En quienes lo recorren cada día.
En quienes lo entienden.
En quienes lo protegen sin necesidad de aplausos.
Si de verdad queremos proteger a los animales, hay que empezar por reconocer a quienes lo hacen».
Colaboración de Víctor Villalobos Torres, presidente de la Asociación Hermandad Española de Guardas Rurales, guarda rural de caza y técnico de Seguridad y Medio Ambiente.

