Almería

Un jabalí de 140 kilos con frenos ABS

Un enorme cochino, armado con unos impresionantes colmillos, se detiene bruscamente al encontrarse con un guarda rural en su camino.

Un jabalí de 140 kilos con frenos ABS

No es que reconozca su autoridad; simplemente se trata de «Nico el Jabalí». Pese a la plena confianza que el profesional tiene en el cochino, hay que tener valor para mantenerse inmóvil al ver venir hacia ti a un jabalí de tamaño monstruoso. Un jabalí alcanza una velocidad máxima de entre 40 y 50 kilómetros por hora, aunque, al sentirse en peligro, puede superar esta cifra.

 

Un jabalí y un guarda rural influencer

El cochino desempeña un papel muy importante en la difusión de la naturaleza que realiza el guarda rural Juan Carlos Rubio. El almeriense tiene en su perfil de TikTok más de 190.000 seguidores, muchos de ellos gracias a «Nico el Jabalí».

A lo largo del año, numerosos niños solicitan al profesional que les felicite el cumpleaños junto al cochino. La labor que realiza nuestro colaborador habitual en defensa del medio ambiente no solo ha sido reconocida en redes sociales.

En las últimas fechas ha creado una página de Facebook llamada Guardería Rural del Desierto, en la que comparte sus vivencias y encuentros con la fauna silvestre en la sierra de los Filabres, macizo montañoso del sistema Penibético situado en la provincia de Almería.

Su trabajo también ha sido valorado por el colectivo cinegético y el Ministerio del Interior. El profesional ha visto premiada su labor en la II Feria de la Perdiz y el Mundo Rural de la Villa de Gádor y, en el año 2023, recibió una mención honorífica, categoría A, por parte de la Dirección General de la Guardia Civil en el Día de la Seguridad Privada.

 

La historia de Nico el Jabalí

El cochino llegó a manos de Juan Carlos cuando era un rayón. Su madre había sido atropellada por un vehículo y un vecino del guarda lo rescató. Zeus, uno de los perros del almeriense, lo adoptó.

Juan Carlos le dedica unas emotivas palabras en su perfil de Facebook: «Un perro al que recuerdo con gran cariño. Era un compañero excepcional, bueno, cariñoso y, sobre todo, obediente, siempre leal a su dueño. Recuerdo con nostalgia los momentos que pasábamos juntos, cuando hacía exhibiciones con él. Zeus parecía haber nacido para hacer felices a los pequeños. Cuando Nico llegó a casa, todavía muy pequeño, a los pocos días de su llegada ya cuidaba de él. Fue algo inexplicable; no podía creer lo que veía cuando los veía dormir juntos. Para Nico, Zeus era como una madre, y se convirtieron en amigos inseparables. Nunca te olvidaremos, querido Zeus».

Cuando el jabalí creció, el guarda lo dejó en libertad. Vive en uno de los cotos que gestiona el almeriense en la Sierra de los Filabres. Todos los días va a visitarlo y suele acompañarle en sus patrullas de vigilancia.

 


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