En primer lugar, vamos a situarnos en el mapa. Asheville es una ciudad que encontramos en el oeste de las montañas Blue Ridge de Carolina del Norte. Los vastos bosques convierten los hábitats en ideales para la proliferación del oso negro. Una especie originalmente tímida y reticente a acercarse a asentamientos humanos, algo que ha cambiado en las últimas décadas, originando situaciones de riesgo como las que vamos a presenciar a continuación.
Una osa y su cachorro entran en el patio de una vivienda. Desde el interior de esta, dos perros se lanzan a defender su hogar de los intrusos. El osezno trepa al tronco de un árbol para ponerse a salvo de los canes. La madre, una hembra de gran tamaño, queda en el suelo para protegerlo, enfrentándose a los canes y creando una escena de gran tensión.
Vallas, armas, perros…
«¿Conoces a alguien que instale cercas eléctricas?». De esta desesperada manera comienza a explicar la dueña de la casa lo que sucedió el pasado 6 de abril. «¡Necesito que me instalen unas lo antes posible! Nuestros perros están bien; no les pasó nada. ¡Estoy muy agradecida! Ya estoy harta de estos dos osos. Hemos logrado mantenerlos a raya un par de veces, pero hoy finalmente cruzaron la cerca. El sábado se pusieron agresivos con nosotros. No nos tienen miedo, ni a nuestros perros, ni siquiera al sonido de una 9 mm. Es hora de llevar la escopeta calibre 12 a un lugar de respuesta más rápida para poder agarrarla y salir corriendo».
Protegerse a sí mismos es lo que deben hacer los habitantes de las zonas rurales, que utilizan sus armas como disuasión sonora ante el acercamiento de los depredadores, pero esto no resulta suficiente y se producen situaciones tan peligrosas como esta.
Dos perros contra un oso
La propietaria de la casa y de los perros detalla la extraña situación en la que uno de los perros llega incluso a atacar al otro durante la pelea contra el oso: «En el vídeo, ven a Olive atacar al oso primero, luego a Deacon y a por él. Olive incluso ataca a Deacon dos veces mientras él intenta alcanzar al oso. No sabemos por qué es así, aparte del hecho de que proviene de una familia abusiva. Siempre ha sido una perra muy reactiva y lo ha atacado varias veces en los últimos 10 años, pero nunca le ha hecho daño. La mayor parte del tiempo se lleva de maravilla con los otros perros».
Deacon es un plummer terrier, criado para cazar animales pequeños. Nunca lo adivinarías al verlo, pero ha atrapado un pájaro en pleno vuelo. Si no lo hubiera visto con mis propios ojos, no lo habría creído. También nos ha traído marmotas y algún que otro ratón. ¡Jamás imaginé que tendría el valor de enfrentarse a un oso!».
Un problema que se agrava con el paso del tiempo
En el perfil de la estadounidense encontramos distintas grabaciones en las que osos negros se adentran en la vivienda. Ella misma lo explica de esta manera: «Llevamos unos años viendo osos por aquí debido al desarrollo urbanístico y a la llegada de nuevos residentes. Incluso intentan tirar de las manijas de la puerta principal de nuestra casa y de nuestros coches. Hemos aprendido a convivir con ellos, pero cuando entran en nuestro jardín vallado, eso sí que es pasarse de la raya.
Así que, por favor, piénsalo dos veces antes de pensar que son «lindos», dejarles comida o ponerles alpiste. No son lindos. Matarán a tus animales. Te matarán a ti».
«Normalmente pasan de largo sin prestarnos atención. Sin embargo, de vez en cuando aparece uno como este e intenta causar problemas. En cuanto un oso intenta entrar en nuestra casa o ataca a nuestros perros, es hora de ponerle fin a ese comportamiento, sin más.
Este vídeo muestra cómo se acercó a nuestra casa el sábado. Los osos están tan protegidos en Asheville que armarán un escándalo si mato a uno sin demostrar primero que causó daños. ¡Es una auténtica barbaridad!».