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La liebre ibérica, reina del regate

Una valiente rabona utiliza todos los recursos a su alcance para escapar de una collera de galgos. Demuestra astucia y agilidad, con quiebros y cambios bruscos de dirección para esquivar a los perros.

La liebre ibérica, reina del regate

La cámara instalada en un dispositivo aéreo no tripulado por Antonio, propietario de la cuenta de TikTok, la página de Facebook, el canal de YouTube y el perfil de Instagram llamado Katu Dron, nos permite disfrutar de dos espectaculares lances de caza protagonizados por dos bravas liebres.

 

La liebre ibérica es una «máquina del regate» diseñada por la evolución para la carrera

Las orejonas poseen músculos traseros muy potentes, tendones elásticos y una estructura corporal ligera y flexible, que les permiten recorrer 100 metros en 5 segundos al saltar de la cama y alcanzar una velocidad de 70 km/h.

Las extremidades traseras de la liebre ibérica son extremadamente musculosas, con músculos extensores de la cadera, aductores y abductores más desarrollados incluso que los de un galgo, en proporción a su tamaño. Posee un esqueleto ligero, con huesos poco densos, y una columna vertebral muy flexible, lo que le permite doblar su cuerpo con facilidad durante las maniobras de esquiva.

El volumen muscular de la parte inferior de las extremidades de las liebres se reduce, siendo sustituido por tendones largos capaces de almacenar energía elástica, lo que aumenta la eficiencia y la velocidad en la carrera. Los sentidos más desarrollados de la liebre ibérica son el oído y el olfato, fundamentales para su supervivencia. Sus grandes orejas actúan como radares, detectando sonidos sutiles en su entorno, mientras que su portentosa nariz es capaz de descubrir potenciales peligros. La vista de la liebre se considera su sentido más débil.

 

Una liebre ibérica se interna entre un rebaño de vacas para escapar de una collera de galgos

El dron del galguero andaluz graba cómo la rabona, tras ser desencamada, se dirige hacia el lugar que ocupan las vacas. Intenta despistar a los galgos pasando cerca del ganado. La liebre y los perros llegan a tener que cambiar de dirección de manera brusca para no chocar con una de las reses.

Una vez superado el prado en el que pastaban las vacas, la orejona hace gala de su velocidad y utiliza quiebros bruscos y cambios de dirección rápidos, aprovechando la inercia de sus músculos traseros para distanciarse de los galgos. Esta carrera fue grabada durante un campeonato de galgos en campo en un acotado de Extremadura.

 


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