Investigación

Culpan a la caza menor de la confirmación de hibridación entre turones y hurones domésticos

Una investigación científica recién publicada ha concluido que, en la Península Ibérica, un tercio de los turones silvestres presentan ascendencia detectable de hurones, es decir, hibridación, mientras que solo el 15,6 % de los hurones muestran introgresión de turones.

Culpan a la caza menor de la confirmación de hibridación entre turones y hurones domésticos

El estudio, titulado «Altas tasas de hibridación entre turones europeos y hurones domésticos en toda la Península Ibérica», confirma por primera vez, mediante análisis genéticos, la presencia generalizada de híbridos entre turones silvestres (Mustela putorius) y hurones domésticos (Mustela putorius furo) en España. Los autores de la investigación son Tamara Burgos, de la Universidad de Cádiz; Emilio Virgós, Guillermo Carmona y Sara Martín-García, de la UCM.

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Turón silvestre (Mustela putorius).

En su exposición, los científicos subrayan el hecho de que las poblaciones de turones ibéricos «han disminuido en las últimas décadas, lo que ha llevado a su clasificación como "Casi Amenazada" en España y "En Peligro" en Portugal. En toda la región, la subespecie enfrenta múltiples amenazas, incluyendo mortalidad en carreteras, matanza ilegal, disminución de poblaciones de presas, envenenamiento, degradación de hábitats ribereños y propagación del virus del moquillo canino».

La principal conclusión del estudio es la identificación de un híbrido puro o de primera generación y varios retrocruzamientos, lo que sugiere que la hibridación no ha sido puntual, sino que puede seguir ocurriendo en varias regiones del país.

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Hurón doméstico (Mustela putorius furo).

Pero lo que más nos ha llamado la atención es la causa de ese declive en la especie debido a la hibridación contrastada. Así lo expresan en la difusión del trabajo: «El uso generalizado de hurones en la caza menor, particularmente de conejos silvestres (Oryctolagus cuniculus), ha generado repetidas oportunidades de contacto con turones silvestres, lo que aumenta la probabilidad de hibridación entre ambas subespecies».

Pero los científicos van más allá, hablando de «liberación deliberada de hurones en la naturaleza» por parte de los cazadores. A continuación, explican el peligro de esta supuesta «liberación de hurones»: el contacto entre ambas subespecies no solo incrementa la probabilidad de hibridación, sino que también puede conducir a una mayor prevalencia de enfermedades compartidas y a una competencia intensificada por presas o refugio. En áreas de simpatría, dicha hibridación puede alterar la composición genética de las poblaciones de turones silvestres.

¿Cómo ha sido el trabajo de 18 años de investigación?

Este estudio incluyó un total de 342 individuos, que comprendieron 96 hurones domésticos y 246 turones europeos recolectados de manera oportunista en toda la Península Ibérica entre 2004 y 2022. Las muestras de turones se originaron principalmente de individuos atropellados que habían sido identificados fenotípicamente como turones durante una red de muestreo basada en voluntarios. El esfuerzo de muestreo fue temporalmente desequilibrado, con la mayoría de las muestras de turones (84 %) recolectadas a partir de 2018. A partir de ahí, se extrajo ADN de muestras de sangre, tejido y pelo.

Resultados: ejemplares híbridos potenciales y un único individuo híbrido verdadero

Tras los análisis en laboratorio, un total de 15 hurones (15,6 % del total de hurones) y 86 turones (35,0 % del total de turones) mostraron niveles de introgresión superiores a este valor y, por lo tanto, se consideraron como híbridos potenciales o descendientes híbridos. Los científicos subrayan que «Identificamos un único individuo híbrido F1, con coeficientes de mezcla de 0,53 para el turón y 0,47 para el hurón (…). Este individuo F1 fue identificado fenotípicamente como un hurón (hembra), mientras que el análisis de ADN mitocondrial indicó un linaje materno de turón, por lo tanto, un padre hurón. Entre los individuos introgresados, 3 hurones (3,1 %) y 4 turones (1,6 %) fueron identificados como retrocruzamientos (es decir, descendientes de un híbrido F1 y un individuo genéticamente puro)».

Un estudio que ataca a la actividad cinegética y la culpa de la hibridación

El artículo subraya la necesidad de una «regulación, seguimiento y control más estrictos de las actividades de repoblación y liberación de animales». En España, la nueva Ley de Bienestar Animal de 2023 exige legalmente la identificación de los hurones mediante un microchip subcutáneo, si bien su aplicación y trazabilidad siguen siendo limitadas en la práctica. Resulta alentador que la caza menor y, probablemente, el uso de hurones para este fin, hayan disminuido significativamente en las últimas décadas en la Península Ibérica.


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