No es hasta julio cuando los corzos comienzan a experimentar los cambios hormonales que trae consigo el celo en esta especie. Pero esa fase preliminar ya ha comenzado. Los más afortunados que acudan al monte y tengan la paciencia y la dosis de fortuna precisa podrán vivir una escena como esta.
Luchas primaverales para quedarse con el territorio
El autor del vídeo, un cazador alemán, expresa lo que sintió en el momento de presenciarlo: «¡Qué privilegio presenciar semejante espectáculo de la naturaleza! Dos corzos se enzarzan en una feroz batalla por su territorio, una antigua prueba de fuerza en la naturaleza. Estos enfrentamientos surgen principalmente para defender territorios y asegurar las mejores oportunidades con las hembras. Solo el más fuerte se queda; el otro debe retirarse».
En estos meses primaverales, las pugnas suelen ser menos violentas que las que les llevará a entrechocar sus cuernas a partir de julio. También son más breves, lo justo para establecer la jerarquía que regirá en este territorio durante las próximas semanas. «Para vivir escenas como esta es por lo que salimos al campo», escribe otro cazador tras disfrutar de la impactante lucha de los dos corzos macho.
