Internacional

Juzgan a una mujer de 63 años por matar a un lince que está atacando a sus gallinas

El felino llevaba a su gallina en la boca, por lo que cogió un palo y le golpeó en la cabeza. Ahora está siendo juzgada por matar a un animal protegido.

Juzgan a una mujer de 63 años por matar a un lince que está atacando a sus gallinas

Los hechos sucedieron en 2024, cuando una mujer de 63 años que vive en Alsacia, en la región de Renania Europa de Francia, concretamente en el municipio de Niederbronn-les-Bains, descubrió al ejemplar de lince euroasiático atacando a sus gallinas.

Un lince en el gallinero

El felino había entrado en el gallinero, por lo que la propietaria, una jubilada que tiene ahora 63 años, gritó para intentar ahuyentar al animal y salvar a su gallina, pero no funcionó, así que cogió el palo que le sirve habitualmente para conducir a las aves por el jardín y golpeó al intruso en la cabeza. Le atizó varias veces hasta que consideró que no iba a levantarse más. La policía municipal, alertada por un vecino, llegó al lugar junto a un agente de la Oficina Francesa de Biodiversidad especializado en el manejo y cuidado del lince.

Golpes en una zona letal

Pocas horas después, el animal moría por la gravedad de las heridas a pesar de haber sido trasladado a una clínica veterinaria cercana. El informe de la autopsia especifica que se trataba de una hembra joven de 4,2 kilos, de pocos meses de edad y desnutrida. La lince, que había sufrido varios golpes en una zona letal, presentaba dos fracturas de cráneo y un hematoma subdural. La gallina también murió tras el ataque del lince.

Unos días antes de los hechos, una vecina grabó al felino en un parque infantil.

Piden 4 meses de cárcel

El suceso la ha llevado a comparecer ante el tribunal penal de Estrasburgo. El pasado viernes, durante su declaración, aseguró que no pretendía hacer daño al animal, del que pensaba que se trataba de un gato: «No sabía qué tipo de animal era. Para mí, era un gato. En Tailandia, donde nací, no hay linces», explicó la mujer de 63 años ante el tribunal.

La fiscalía pide 4 meses de prisión condicional al considerar que los hechos no se pueden clasificar como de legítima defensa: «Aunque no fuera una especie protegida, no se puede matar a un animal para salvar a otro», declaró la fiscal Priscille Cazaux ante el tribunal penal.

El hecho de que se estime que en toda Francia solo habitan unos 150 linces coloca a la especie en grave peligro de extinción y convierte esta muerte en algo «invaluable para el ecosistema» para las asociaciones animalistas que se han personado en el proceso judicial como acusación particular. El veredicto lo conoceremos el próximo 20 de mayo, sabiendo de antemano que la ley francesa castiga la muerte de uno de estos animales con tres años de prisión y multas de hasta 150.000 euros.

 


Comparte este artículo