La captura de especies cinegéticas en época de veda en España está considerada un delito contra la fauna según el Código Penal y el Tribunal Supremo, y no solo una infracción administrativa.
El Pleno de la Sala Segunda del Tribunal Supremo estableció en 2020 que esta conducta encaja en el artículo 335.1 del Código Penal, al poner en peligro la biodiversidad, independientemente de si la especie está protegida o no. Se considera furtivismo al vulnerar las normas de conservación que prohíben la caza para proteger la reproducción de las especies, y está castigado con multas de 8 a 12 meses e inhabilitación especial para cazar de 2 a 5 años.

Caza ilegal, vigilancia y responsabilidad: el papel de los Guardas Rurales
La labor de los Guardas Rurales de Caza es esencial para garantizar que la actividad cinegética se desarrolle dentro de la normativa, protegiendo el medio natural.
Muchas veces, nadie denuncia las infracciones, por lo que los propios cazadores, que también somos Guardas, debemos actuar con responsabilidad y ejemplaridad. Además, ciudadanos que por desconocimiento participan en la caza también pueden estar cometiendo una ilegalidad, aunque no sea intencionada. Esto puede derivar en daños graves a la fauna, como la destrucción de nidos o la muerte de crías, y no exime de responsabilidad ni de posibles sanciones.
La caza a diente: tradición y gestión responsable
La caza a diente con perros es una modalidad tradicional de caza menor que se realiza a pie y sin armas de fuego para capturar conejos y liebres. Esta práctica, además de cultural, tiene un valor de gestión poblacional, ya que ayuda a mantener el equilibrio en el ecosistema cinegético.
Aspectos clave:
- Modalidad: caza menor a pie, sin armas de fuego.
- Temporada: generalmente comienza a mediados de agosto.
- Perros permitidos: hasta seis por cazador (normativa 2026 en Andalucía).
- Especies principales: conejo y liebre.
- Días hábiles: todos los días de la semana.
- Normativa: consultar la Orden de Vedas anual de la Junta de Andalucía para fechas exactas, cupos y restricciones de coto.
Caso práctico: furtivismo
Recientemente, se detectó a dos individuos furtiveando fuera de temporada y sin autorización en un coto acotado.
Conductas observadas:
- Perros rastreando y persiguiendo piezas bajo la dirección de los individuos.
- Negativa a mostrar licencia de caza, seguro o autorización del terreno.
- Intento de ocultar el vehículo para eludir la vigilancia.
El Guarda procedió a documentar los hechos con grabación audiovisual, localizar el vehículo implicado y remitir la denuncia a la Guardia Civil, cumpliendo todos los protocolos legales.
Consejo: ante la sospecha de furtivismo, documenta objetivamente y notifica a la autoridad competente. Esto es aplicable también a ciudadanos que, por desconocimiento, podrían estar realizando actividades cinegéticas sin permiso.
Sanciones y relevancia penal: furtivismo en periodo de veda y en terreno sin autorización
Delito de furtivismo: prisión de 6 meses a 2 años y multa de hasta 12 meses.
Prevenir este tipo de acciones delictivas es labor de los Guardas Rurales de Caza. La vigilancia profesional y la información son claves para evitar daños a la fauna y sanciones.
- Garantiza el cumplimiento de la normativa cinegética.
- Protege los recursos naturales y cinegéticos.
- Previene daños y conflictos con el medio ambiente y la propiedad privada.
- Evita que ciudadanos dañen nidos y crías, aunque no haya intención.
- Refuerza la imagen ética del colectivo de cazadores.
Consejos para cazadores y ciudadanos responsables
- Conocer y respetar la Orden de Vedas anual y las normas del coto.
- Mantener siempre la documentación completa y actualizada: licencia, seguro, autorización y perros.
- Actuar con ejemplaridad, colaborando con la autoridad y denunciando infracciones si es necesario.
- Informar y educar a los ciudadanos que puedan realizar actividades cinegéticas por desconocimiento, para prevenir daños a la fauna y sanciones legales.
La caza responsable no solo evita sanciones, sino que fortalece la conservación de la fauna y los cotos, y protege la tradición cinegética para futuras generaciones.
Colaboración de Víctor Villalobos, Guarda Rural de Caza.
