La nueva temporada de caza arrancará en Galicia el 18 de octubre y se extenderá hasta el 6 de enero del próximo año, con carácter general. Así se propuso ante los miembros del Comité Gallego de Caza que, como cada año por estas fechas, se reunieron para analizar el contenido de la normativa que regulará las épocas hábiles para la práctica de la actividad cinegética, las medidas de control por daños y los regímenes para cada especie de cara a la temporada 2026-2027.
La reunión estuvo presidida por la directora general de Patrimonio Natural, Marisol Díaz, y contó con la participación de una amplia representación de las organizaciones de cazadores, así como de otros grupos y sectores vinculados a la actividad cinegética en Galicia.
Durante su intervención, la responsable autonómica recordó que todas las propuestas debatidas hoy por los miembros del comité serán evaluadas a continuación por la Dirección General de Patrimonio Natural para su incorporación, si procede, en la resolución anual mediante la que se regula la actividad cinegética de cara a la temporada 2026-2027.
Durante el período hábil general de la próxima temporada de caza, del 18 de octubre de este año al 6 de enero de 2027, se permitirá el ejercicio de la actividad los jueves, los domingos y los festivos de carácter estatal o autonómico.

Caza mayor
En concreto, en lo que respecta al jabalí, en el régimen cinegético común el período general de caza abarcará del 15 al 31 de agosto de este año y del 7 de enero al 28 de febrero de 2027, los jueves, sábados, domingos y festivos; y del 1 de septiembre de este año al 5 de enero del próximo, los sábados, en las modalidades de batida, montería y espera. Asimismo, en el régimen cinegético especial (RCE) la temporada irá del 15 de agosto al 28 de febrero de 2027, los jueves, sábados, domingos y festivos, en las modalidades de batida, montería y espera.
Además, con el fin de reforzar el control de esta especie en el contexto actual, se evaluaron medidas como la posibilidad de autorizar la caza de jabalíes en los acechos de corzo que se realicen en terrenos en régimen cinegético especial entre el 1 de abril y el 31 de julio de 2027, sin descontar de la cota de capturas que tengan aprobados los tecores para la temporada 2026/2027.
A mayores, en el marco de las iniciativas puestas en marcha para prevenir la peste porcina, se propone llevar a cabo la conocida como caza en mano, con el fin de incrementar y optimizar las medidas de control de esta especie.
En cuanto al corzo, los machos adultos podrán capturarse en terrenos en régimen cinegético común entre el 15 de agosto y el 17 de octubre, los sábados en batida/montería, y todos los días de la semana en la modalidad de acecho.
En terrenos en régimen cinegético especial, el período general abarcará del 15 de agosto hasta el 17 de octubre, todos los días de la semana en la modalidad de acecho y los sábados, domingos y festivos en la de batida/montería, pudiendo cazarse también en acecho todos los días de la semana desde el 1 de abril hasta el 31 de julio del próximo año.
Las hembras adultas de corzo permanecen vedadas con carácter general, permitiéndose su caza puntual por daños y también en los tecores si está técnicamente justificada de acuerdo con la situación real de la población en cada tecor, pudiendo escogerse entre dos períodos: del 5 de septiembre al 17 de octubre de 2026 o del 7 de enero al 13 de febrero de 2027.
Para el ciervo, el gamo y el muflón, en régimen cinegético especial, el período general abarcará del 13 de septiembre al 17 de octubre de este año en la modalidad de acecho todos los días de la semana, pudiendo cazarse en batida/montería los jueves, sábados, domingos y festivos en el período comprendido entre el próximo 17 de octubre y el 5 de enero de 2027.
Caza menor
Para las distintas especies de caza menor, en el caso de la arcea, el período hábil general irá también del 18 de octubre al 6 de enero del año que viene, aunque podrá ampliarse hasta el 7 de febrero en terrenos de régimen cinegético especial que lo soliciten, los jueves, domingos y festivos.
Caza menor
Para la liebre, la temporada se extenderá del 18 de octubre al 29 de noviembre de 2025, los jueves, domingos y festivos en terrenos de RCE.
En lo referente a la codorniz y a la paloma torcaz, la temporada coincidirá con el período hábil general, a excepción de la media veda en los tecores de la Antigua Laguna de Antela, que se establece entre el 22 de agosto y el 13 de septiembre, los sábados y domingos.
Batidas de zorro
El período general en la modalidad de batida para la caza del zorro abarcará del próximo 3 de septiembre hasta el 17 de octubre y entre los días 7 de enero y 7 de febrero de 2027, los jueves, sábados, domingos y festivos. En las modalidades empleadas de caza menor el período general irá del 18 de octubre de este año hasta el 6 de enero de 2027, pudiendo realizar la actividad los jueves, domingos y festivos.
Aves que no se podrán cazar
Además, en el caso de las aves, se establece la veda de perdiz pardilla, avefría, tórtola turca y común, pato cuchara, gaviota oscura, gaviota argéntea, gaviota patiamarilla, paloma bravía, paloma zurita y grajilla; mientras que otras aves de caza menor se regirán por el período hábil general.
Entrenamiento de perros
En cuanto al entrenamiento de perros, se valoraron las distintas propuestas en relación con las limitaciones, con el período de máxima sensibilidad para la cría de especies silvestres, perros atraillados y el entrenamiento en zonas de seguridad y de caza permanente.
El jabalí, de especie cinegética a problema social
Ante los innumerables daños agrícolas, la ingente cantidad de accidentes de tráfico provocados por las poblaciones de jabalí, unido al gran temor generalizado por la propagación de la Peste Porcina Africana, en el Comité Gallego de Caza se ha decidido que se incorporarán en la próxima orden de vedas nuevas modalidades de caza a disposición de los tecores, por si fuese necesario utilizarlas en el presunto caso de que la Peste Porcina Africana se extienda más allá de Cataluña.
El objetivo principal que se pretende con estas medidas es favorecer la reducción de las poblaciones de jabalí, dada la amenaza que supone hoy en día para la transmisión de la PPA, que, de llegar a Galicia, supondría la ruina del sector porcino gallego. Los daños, tanto agrarios como los provocados por accidentes de tráfico, cada día hacen más inviable la subsistencia de los tecores.
Las pérdidas ocasionadas por el jabalí, en cifras
Los datos son incuestionables: 12 accidentes diarios, entre 15 y 20 millones de euros en pérdidas por daños agrarios al año y el riesgo de la Peste Porcina Africana hacen obligatorio poner encima de la mesa nuevas herramientas por si fuese necesario adoptar medidas extremas. Ya sabemos que desde el colectivo cinegético lo que nos «pide el cuerpo» es que haya cuantos más jabalíes mejor, pero si no actuamos bajando las densidades de población, corremos el gravísimo riesgo de que la llegada de la PPA arrase con las poblaciones hasta dejarlas bajo mínimos y, en ese caso, ya sería tarde para lamentaciones. La caza correría un serio peligro de desaparecer.
Ante esta delicada situación, el colectivo cinegético tiene que demostrar responsabilidad, rigor y compromiso, poniendo todo lo que esté en sus manos para contribuir a bajar la densidad de jabalíes en Galicia. Es la única fórmula que existe para disminuir los daños, rebajar el número de accidentes y reducir el umbral de seguridad para dificultar la transmisión del virus de la PPA. A la espera de una regulación exigente y rigurosa de estas nuevas modalidades de caza, cada tecor deberá evaluar la situación poblacional de la especie en su territorio y actuar en consecuencia, sabiendo que, de necesitarlas, ahora va a tener a su disposición nuevas herramientas de gestión, como son la caza al salto y en mano, algo novedoso en la región.