La preciosa muestra de este perro de origen inglés termina en un «levante» poco usual en las jornadas de caza menor. El jabalí estaba encamado en una zona sucia de vegetación y demuestra su mal humor contra el cánido, al que intenta embestir.
Un cazador con rápidos reflejos
Pero el cazador parece estar habituado a este tipo de situaciones, porque no tarda ni un segundo en cambiar el primer cartucho de su escopeta semiautomática, sustituyendo la munición dotada de plomos pequeños y numerosos, ideales para el disparo a la becada, por un cartucho de bala, mucho más conveniente ante un peligroso animal que no duda en intentar cargar contra él.
A pesar de esa primera intención, el jabalí cambia de idea justo cuando el cazador termina de cambiar su munición y comienza una rápida huida, aunque no suficiente como para dejar atrás los disparos que impactan en su fornido cuerpo.
Un lance grabado por la cámara de acción del cazador
El vídeo ha sido publicado por un medio de comunicación turco, que señala que «El momento del ataque y de pánico fue grabado por la cámara de la gorra del cazador segundo a segundo. Las imágenes muestran al jabalí saliendo rápidamente de los arbustos y los momentos en que el cazador abrió fuego. El cazador y su perro no fueron heridos en el incidente».
Un lance definido como «incidente» por los periodistas turcos, pero que resulta más común de lo imaginado al tratarse de una modalidad de caza menor que discurre en el hábitat usual del jabalí. Esto propicia encuentros no deseados, algunos de los cuales terminan con un ataque muy peligroso por parte del suido, que ha sido grabado en distintas ocasiones, dejándonos imágenes tan impactantes como las que te recomendamos a continuación.

