En España, en 2012, la Junta de Castilla-La Mancha permitió el lanceo de jabalíes a caballo. Esta modalidad de caza fue prohibida en 2018 por la Ley 2/2018, de 15 de marzo, por la que se modifican la Ley 3/2015, de 5 de marzo, de Caza de Castilla-La Mancha, y otras normas en materia medioambiental, «por desarraigo, insostenibilidad e incompatibilidad futura con la Ley de Bienestar de animales domésticos».
Caza ancestral de jabalíes
Cazadores de Burdur, ciudad situada al suroeste de Turquía, han creado una página de Facebook llamada Burdurlu Avcilar con el objetivo de compartir vídeos de caza de jabalíes. Esta región mediterránea de Turquía es conocida por ofrecer modalidades de caza mayor, principalmente de especies de montaña. Entre las especies cazables de la zona están el jabalí, el íbex bezoar, ciervos y rebecos.
Un perrero acude en auxilio de sus perros de rastro armado con una lanza. Los canes se enfrentan a un cochino en el monte. La reacción del suido, al percatarse de la presencia del cazador, es atacarlo. Este, con gran habilidad, para al jabalí con la lanza. La fuerza de la embestida del cochino derriba al rehalero. Por suerte para él, la herida que le infringe al animal es mortal.
Una lanza con más de 300.000 años de antigüedad
La caza con lanza es una técnica ancestral utilizada por los humanos desde tiempos inmemoriales. Se considera el arma más antigua y versátil de la historia de la humanidad. Está compuesta por un mango de madera de aproximadamente dos metros de longitud. Una de las maderas más utilizadas para la fabricación de lanzas es la de fresno. Se trata de un material de gran dureza y flexibilidad. En la punta del mango se coloca una hoja metálica con una guardia cruzada para limitar la penetración del arma.
El arma de caza más antigua encontrada por el hombre podría ser una lanza curva de la Edad de Hielo hallada en un lago de Schöningen, yacimiento situado al norte de Alemania. La investigación en Schöningen demuestra que hace 300.000 años el Homo heidelbergensis usaba una combinación de palos, lanzas y lanzas de empuje, según se ha presentado en la revista Nature.
El palo, levemente curvado y que se lanzaba, mide 64,5 centímetros de longitud, 2,9 de diámetro y pesa 264 gramos.

