Sucedió el pasado viernes, día 13 de marzo, en un barrio de la localidad francesa de Eau-bouillie de Nîmes. El padre de familia corrió al exterior de la vivienda alertado por los gritos de su hija. Allí vio a la pequeña de 12 años refugiada en un árbol y a su perro, un cruce de labrador retriever de unos 30 kilos, siendo lanzado por los aires tras las acometidas del cochino.
«El jabalí, de unos 80 kilos, ya había entrado en mi propiedad», confesaba el propietario y padre afectado. «Mi hija gritó y fue a refugiarse tras un árbol. Mi perro se interpuso entre ellos y el jabalí lo levantó como si fuera paja. Logré ahuyentarlo con bloques de cemento», explicaba, muy afectado.
El perro de la familia, un héroe
Tras conseguirlo, cogió a su hija en brazos y se dio cuenta de que el perro estaba gravemente herido al haber sido rajado en la zona ventral y asomar las tripas por la herida. Lo llevó de urgencia a la clínica veterinaria, donde, afortunadamente, está siendo tratado.
«Si el perro no hubiera intervenido, quién sabe qué le habría hecho el jabalí a mi hija», destaca el padre, aún en estado de shock. Tras informar a la policía municipal, el ayuntamiento de la localidad de Nîmes ha previsto una intervención inmediata para intentar abatir al peligroso animal.