En vídeo

Las sepias, las mejores aliadas para controlar la plaga de cangrejos azules atlánticos

Una jibia capturó un ejemplar de gran tamaño de esta especie invasora en un corral de Chipiona. La dieta del cangrejo azul atlántico tiene un gran impacto sobre las especies locales y representa un grave peligro para la biodiversidad, al alterar drásticamente el equilibrio ecológico.

Las sepias, las mejores aliadas para controlar la plaga de cangrejos azules atlánticos

Félix Cebrián, pescador de 60 años nacido en Chipiona, municipio de la provincia de Cádiz, ha publicado en su perfil de Facebook este documento de fauna marina. Su familia es propietaria del corral Hondo de la localidad gaditana. Allí, las capturas se destinan a consumo propio y deben quedar apuntadas en un libro para su control por parte de la Junta de Andalucía.

 

El cangrejo azul atlántico es una especie invasora que ha colonizado zonas costeras del Mediterráneo y el Golfo de Cádiz

La jaiba azul es nativa de la costa atlántica occidental de América y se distribuye desde Nueva Escocia hasta el norte de Argentina, incluido el Golfo de México. Su llegada a Europa se atribuye al vaciado de las aguas de lastre de buques. La especie se registró por primera vez en España en 2004, aunque su expansión exponencial se consolidó a partir de 2017.

Las áreas más afectadas por el cangrejo azul incluyen el Delta del Ebro, la Albufera de Valencia, el Mar Menor, las salinas de Cádiz y puntos de Baleares. El peligro de este crustáceo decápodo radica en su voracidad y en la escasez de depredadores naturales. Se alimenta de una amplia variedad de organismos marinos, incluidos bivalvos, pequeños peces, anguilas, crustáceos, gusanos, algas, carroña e incluso animales de su misma especie.

Además del daño ecológico, destruye redes de pesca y consume las capturas locales, causando pérdidas económicas en el sector pesquero.

Estrategias de captura de la sepia

Los sepíidos son un orden de moluscos marinos cefalópodos del orden Sepiida. Los chocos tienen una concha interna única que utilizan para controlar la flotabilidad. Están provistos de ocho brazos y dos tentáculos cubiertos de ventosas denticuladas con los que atrapan a sus presas.

Se alimentan de pequeños moluscos, cangrejos, camarones, peces, pulpos, gusanos, otras sepias y, como podemos ver, de cangrejos azules, que mastican gracias a su pico triturador. Las jibias capturan a sus presas sobre todo mediante el camuflaje activo y cuentan con uno de los sistemas de coloración adaptativa más avanzados del reino animal.

Son capaces de cambiar de color, patrón y textura de su piel de forma instantánea para mimetizarse con su entorno. Cuando la presa se pone a su alcance, despliegan a gran velocidad sus dos tentáculos largos para atrapar peces o crustáceos.

 


No te lo pierdas

Comparte este artículo