La jornada sirvió para informar de un gran número de novedades en favor de la caza, como la orden que regula, por fin, el control de predadores o la reducción de las trabas burocráticas para tramitar cualquier petición administrativa.
Tras las palabras de los políticos, se produjo un intenso debate en el que los asistentes preguntaron sobre muchos temas, como cuándo se volverían a cazar los fringílidos o la demanda de un plan de recuperación del conejo en toda Andalucía, que, desde la aparición de la neumonía, no levanta cabeza y es la base de toda la cadena trófica y pieza clave para el cazador.

La Junta anunció que se estaba realizando un estudio para demostrarle a Europa que las poblaciones de fringílidos no se encuentran en peligro, paso necesario para volver a autorizar de nuevo esta caza sin muerte y que ayuda mucho a los más jóvenes a incorporarse al mundo de la caza, máxime cuando la falta de relevo poblacional es uno de los principales problemas del sector en la actualidad.
El encuentro fue muy bien valorado, ya que el cazador siempre se ha sentido muy ignorado por la Administración.