Los linces cazan otros depredadores principalmente para eliminar competidores y reducir la competencia por el alimento en su territorio, una conducta conocida como supresión de depredadores, más que por necesidad alimenticia.
Un colaborador habitual de Club de Caza fotografió un lince sobre el tejado de un cortijo situado en la comarca de la Campiña de Jaén en noviembre. El cazador asegura que ese félido ha acabado con la vida de todos los gatos que había en su territorio de caza. Por tanto, la captura de este gato por parte del superdepredador no se trata de un hecho ocasional.
Los linces ibéricos han perdido el miedo a los humanos
La grabación realizada por esta persona, que ha compartido en su perfil de Facebook un cetrero onubense, muestra cómo un lince ibérico es capaz de atacar a una mascota pese a la proximidad de un humano. También hemos visto en las últimas fechas cómo un lince atacaba a un reclamo de perdiz roja a pesar de que el cuquillero se encontraba en el puesto.
En febrero, un lince ibérico reintroducido fue grabado paseándose por las calles de un pueblo de 1.955 habitantes. El félido fue sorprendido por uno de los vecinos de Villalobón mientras buscaba alimento entre las casas a pleno día.
El lince ibérico ha pasado de estar en «peligro crítico» a ser clasificado como especie «vulnerable»
La población de lince ibérico ha experimentado una recuperación histórica en España, superando los 2.400 ejemplares en 2024. El censo total alcanza los 2.401 linces, con 1.557 adultos o subadultos y 844 cachorros nacidos en 2024.
De estos 2.401 ejemplares, 585 se encuentran en la Sierra Morena Oriental, principalmente en la provincia de Jaén. Esta zona cuenta con 585 linces ibéricos, de los que 123 son hembras reproductoras y 174 cachorros.

