Investigación

¿Puede el estrés aumentar la posibilidad de sufrir enfermedades en los animales silvestres?

Los resultados de un reciente estudio científico muestran que los animales en libertad se enfrentan a múltiples factores de estrés como cambios en el uso del suelo, disponibilidad de recursos, presión humana o condiciones climáticas que pueden influir en su bienestar y en su susceptibilidad a enfermedades.

¿Puede el estrés aumentar la posibilidad de sufrir enfermedades en los animales silvestres?

El estrés forma parte de la vida de todos los animales, pero cuando se mantiene en el tiempo puede afectar a su salud, su sistema inmunitario y su capacidad de adaptarse al entorno. En este vídeo del Proyecto Landinm exploramos cómo los científicos estudian el estrés crónico en fauna silvestre y qué puede decirnos sobre el estado de los ecosistemas.

Jabalí, el mejor modelo

Utilizando al jabalí como especie modelo, el equipo analizó biomarcadores hormonales e inmunológicos en casi 200 individuos procedentes de diferentes paisajes mediterráneos del centro-sur de España. A través del análisis de sangre y pelo, los investigadores pudieron identificar señales de estrés reciente y también de exposición prolongada a presiones ambientales.

 

Este trabajo aporta información clave para comprender cómo responden las especies a los cambios del paisaje y cómo estos procesos se relacionan con la salud ambiental, dentro del enfoque UnaSalud (OneHealth), que conecta la salud de los ecosistemas, los animales y las personas.

El Proyecto LANDINM

La Transición Ecológica emprendida por la UE persigue cambios notables en las fuentes de recursos energéticos, en el transporte y en el uso de los recursos naturales. En el marco de la Estrategia de la UE sobre Biodiversidad para 2030, estos cambios deberán ir enfocados a mejorar la diversidad de los ecosistemas para hacerlos más resilientes frente a los cambios, mejorar los servicios ecosistémicos y, con ello, la salud y la calidad de vida de los seres vivos, incluidos los seres humanos.

Los ecosistemas saludables ofrecen servicios ecosistémicos clave en la Transición Ecológica y para el futuro de la humanidad. Entre los múltiples servicios ecosistémicos se encuentra la inmunidad del paisaje, que hace referencia a la capacidad de la biodiversidad para prevenir desórdenes en las comunidades de patógenos. En otras palabras: mantener paisajes sanos, naturales y biodiversos proporciona inmunidad ante la ocurrencia y aparición de enfermedades que podrían convertirse en pandemias con efectos devastadores para el ser humano (como la recientemente derivada de la COVID-19), el ganado (como la peste porcina africana) y la fauna silvestre (como la enfermedad hemorrágica vírica del conejo).

A pesar de su importancia, la inmunidad de paisaje es uno de los servicios ecosistémicos menos explorados. Por ello, el Proyecto LANDINM, acrónimo de «Landscape Immunity», pretende comprender los determinantes del cambio en los ecosistemas que modulan las comunidades de agentes patógenos y el riesgo de que algunos emerjan como causantes de graves problemas de salud. Su finalidad es proveer herramientas para la toma de decisiones de gestión ecosistémica que aseguren que los cambios no resulten en riesgos para la salud.

Se trata de una propuesta innovadora y ambiciosa que sentará las bases de conocimiento para mejorar la salud ecosistémica en ambientes mediterráneos.

 


Comparte este artículo