Bestiario

Un extrañísimo corzo con 5 patas

Este ejemplar contaba con sus cuatro patas regulares, pero de la parte interior de uno de sus muslos crecía una extremidad adicional, disfuncional, pero que cuenta con pezuña y una longitud prácticamente normal.

Un extrañísimo corzo con 5 patas

Los expertos apuntan a que encontrar un corzo con una extremidad extra se convierte en algo extremadamente raro, con un caso cada varios miles de nacimientos. Explicamos en qué consiste y qué puede causar el nacimiento de un animal casi único.

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Polimelia, cuando crece una o más extremidades adicionales

Este fenómeno ha sido profundamente estudiado por expertos biólogos y veterinarios, encontrando la causa en distintos factores. Uno de ellos lo encarnan algunos errores en fases del desarrollo embrionario. Generalmente cuando las yemas de las extremidades llegan a duplicarse parcialmente. Aunque también se ha relacionado con el fenómeno del gemelo parásito, que sucede cuando parte de un embrión que hubiera sido gemelo queda fusionado con el otro, generando partes de un cuerpo adicional, como son las extremidades extra incompletas.

A esto hay que añadir factores como las mutaciones genéticas o alteraciones del desarrollo, que pueden originarse por fallos en la expresión de genes o en factores exteriores o ambientales, como toxinas, infecciones o estrés fisiológico en la madre.

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Un ejemplar con todas sus capacidades físicas

Estas extremidades adicionales suelen aparecer como inserción en la región lumbar o pélvica, pasando a denominarse pygomelia; en la espalda o notomelia, incluso en la cabeza, llamándose cephalomelia, algo mucho más extraño. En muchos de estos casos, los animales no suelen alcanzar la edad adulta, lo que supone que la malformación compromete la supervivencia en el medio natural, aunque este ejemplar de corzo sí lo logró.

Es más, había estado controlado durante años y el gestor cinegético responsable de su rececho asegura que la quinta pata no mermaba su capacidad de movimiento. Además, había desarrollado ambas cuernas completas de seis puntas y con un peso de 350 gramos, según trascendió en informaciones posteriores a la caza del ejemplar en montes húngaros.


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