El “gremio” de los carroñeros está formado por la comunidad de especies de fauna silvestre que aprovechan los restos de animales muertos para alimentarse. Dentro de este grupo existen dos grandes categorías: los carroñeros obligados, como los buitres, que dependen exclusivamente de la carroña; y los carroñeros facultativos, como el zorro o algunas rapaces, que pueden cazar o consumir otros alimentos además de alimentarse de carroña de forma oportunista.
En conjunto, los animales carroñeros son los grandes “servicios de limpieza” de la naturaleza. Buitres, zorros, córvidos o incluso jabalíes, por citar algunos ejemplos, eliminan cadáveres y reciclan nutrientes, manteniendo sanos los ecosistemas. Sin embargo, la percepción que las personas tenemos de estos animales no siempre es positiva.
Entre las fuentes más importantes de carroña en los espacios naturales se encuentra la actividad cinegética, por lo que comprender cómo perciben los cazadores a estas especies resulta esencial para diseñar políticas y estrategias eficaces para su gestión y conservación.
Para ello, científicos del Grupo de Investigación en Ecología y Gestión de Fauna Silvestre del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM), junto con investigadores del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE – CSIC), la Universitat de Lleida (UdL), la Universidad de Córdoba (UCO) y Universidad Miguel Hernández, realizaron una encuesta a más de 1.100 cazadores de toda España. El objetivo era conocer su percepción sobre los beneficios ecológicos de los carroñeros, su valoración de distintas especies y su opinión sobre cómo deberían gestionarse los restos de animales procedentes de la caza.
Los resultados muestran que los cazadores valoran muy positivamente a los buitres. De hecho, el 88% de los encuestados considera que estas aves ayudan a mantener el funcionamiento de los ecosistemas. Además, más del 81% reconoce su papel en la reducción del riesgo de enfermedades, y más del 82% cree que su presencia facilita la gestión de los restos de animales muertos. Por otro lado, cerca del 72% de los cazadores es sensible a la dimensión cultural de los buitres, considerando que aportan valor a través del turismo de naturaleza. Es decir, que lejos de verlos como un problema, la mayoría de los cazadores perciben a los buitres como aliados ecológicos.

Los buitres, como el buitre leonado o el buitre negro, fueron las especies mejor valoradas por los cazadores por su función ecológica (Foto: Pilar Oliva-Vidal).
Sin embargo, no todos los carroñeros generan la misma simpatía en el sector cinegético. Las especies de carroñeros facultativos —como los córvidos y las rapaces y mamíferos oportunistas— recibieron valoraciones más bajas. La razón parece estar relacionada con el vínculo que estos animales tienen con la actividad cinegética, ya que algunas de estas especies pueden depredar sobre especies de caza menor, lo que hace que los cazadores los perciban como posibles competidores. Aun así, la percepción general hacia el gremio carroñero siguió siendo mayoritariamente positiva.
Respecto a la gestión de los restos de animales muertos generados durante la actividad cinegética, la mayoría de los cazadores —un 64%— considera que la mejor opción es dejar que los buitres los eliminen de forma natural. Muy por detrás aparece la opción de que otros carroñeros (en general los facultativos) consuman esos restos, mientras que la incineración industrial apenas recibe apoyo. Estos resultados sugieren que, a la hora de gestionar los restos generados en acciones cinegéticas, los cazadores prefieren soluciones basadas en procesos naturales antes que métodos artificiales. Además, reflejan un reconocimiento práctico del papel que desempeñan los carroñeros en el funcionamiento de los ecosistemas.
Uno de los hallazgos más interesantes del estudio es que la educación y el conocimiento influyen en las actitudes de los cazadores hacia los carroñeros. De forma general, los cazadores que identificaron más especies de buitres o tenían mayor nivel educativo mostraron valoraciones más positivas sobre la función ecológica de estas aves. Esto sugiere que la divulgación científica y la educación ambiental pueden ser herramientas muy eficaces para mejorar la percepción social de estas especies, también dentro del sector cinegético, ya que, en muchos casos, los prejuicios negativos hacia los carroñeros están ligados simplemente al desconocimiento de su papel real en la naturaleza.

Este gráfico analiza el mejor método de eliminación de cadáveres según los cazadores españoles. La categoría “Dejados en el campo” se refiere a dejar los restos de los animales cazados en el campo. La categoría “Otros” incluye respuestas abiertas que combinan elementos de las otras categorías.
Este estudio pone de manifiesto que los cazadores pueden ser aliados importantes en la conservación de la fauna silvestre carroñera. La caza genera recursos alimenticios que aprovechan muchas especies, y la percepción positiva de los buitres en el sector abre la puerta a estrategias de gestión que integren la caza con la conservación de la biodiversidad. Además, en un contexto en que la ganadería extensiva disminuye y cambian las políticas sanitarias que regulan la eliminación de cadáveres del ganado, los restos de caza pueden convertirse en una fuente de alimento cada vez más relevante para estas especies.
Puedes consultar la publicación científica de este trabajo de investigación en:
- Colomer, M. À., Tobajas, J., Nadal, J., Pérez-García, J. M., Oliva-Vidal, P., Margalida, A. 2026. Hunters’ perception of the ecosystem services provided by the vertebrate scavenger guild. Ecosystems and People 22:1, 2626761.